Hombre en llamas
Hombre en llamas. Orozco, J.C. Algunos críticos interpretan el mural como una glorificación de los cuatro elementos, otros ven en cada una de las figuras una simbología inherente al hombre mismo: el hombre teológico (que simboliza la tierra), el cual despierta en el mundo y convierte en dioses los fenómenos naturales que no comprende; el hombre metafísico (que simboliza el viento), el cual empieza a tener conciencia, reflexionando sobre la realidad del mundo; el hombre científico (que simboliza el agua), el cual analiza los fenómenos, los objetos, penetrando con su razón en sus esencias. Finalmente el hombre de fuego que debería simbolizar a Prometeo, el que rebelándose a los dioses entregó a los hombres la chispa del fuego, la cual representa al mismo tiempo la razón y la libertad. Así el hombre, ya libre, crea las artes en su constante lucha de superación; el hombre hecho fuego de pasiones, de anhelos de conquistas, pero sobre todo dueño de su vida, de su destino y de sus decisiones.
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domingo, 21 de febrero de 2016
COMO BAJAR LA INFLACION
(Julio Gambina para Red Eco) Argentina- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció este martes una nueva absorción de pesos a través de la emisión de letras. Se trata de $11.500 millones que saca del dinero circulante como mecanismo para bajar la inflación.
El razonamiento apunta a que el exceso de dinero en circulación interviene en el alza de los precios, por lo tanto, corresponde retirar dinero circulante para frenar el crecimiento de los precios.
No debe sorprender que las autoridades del BCRA desde la asunción del gobierno de Macri se inspiren en esta lógica de política monetaria y recurrentemente ofrecen letras onerosas, con tasas muy elevadas, en torno al 30% para contraer la base monetaria.
El mecanismo es endeudar al BCRA, ofreciendo títulos a tasa elevada para que los tenedores de dinero compren títulos públicos y no demanden otros bienes y servicios.
Se ofrece un rédito vía tasa de interés para estimular la satisfacción especulativa por ganar dinero en lugar de satisfacer alguna necesidad con el consumo de algún bien o servicio.
El BCRA logra así contraer la cantidad de dinero en circulación, con costo financiero para la entidad, y al mismo tiempo contraer la demanda de bienes y servicios para inducir una reducción de precios.
La política monetaria es contractiva. Se retira dinero de circulación para esterilizar la emisión monetaria que viene de arrastre y que subsiste ante la continuidad del déficit fiscal.
Algo así como que la política económica requiere emisión por déficit fiscal y el BCRA lo esteriliza induciendo el endeudamiento público.
El enfoque utilizado por el BCRA es lo que se denomina “metas de inflación”. Es la política que utilizó Prat Gay cuando era Presidente del BCRA con Duhalde y con Kirchner. Es la política que hoy aplica Federico Sturzenegger.
Como la meta de inflación está entre el 20 y 25% para el 2016, el programa del BCRA es retirar progresivamente dinero de la circulación e inducir una recesión económica, parate o enfriamiento, buscando la baja de la inflación.
En la lógica liberal no se contemplan los controles de precios y por eso se liberalizan y se ejerce una política contractiva.
La inflación responde a múltiples motivaciones y no solo las monetarias, el diagnóstico actual de las autoridades del BCRA.
Entre esa multiplicidad de causas está el control monopolista de la producción y circulación de bienes y servicios, lo que genera falta de competencia entre las empresas que ejercen un papel dominante en cada mercado.
Son muy pocas las empresas que definen los precios por su lugar de dominación, agravado con el monopolio comercial de los grandes centros comerciales.
Adicionemos que los controles de precios instrumentados han sido siempre limitados y asociados a deterioradas condiciones de control burocrático.
Por ello, bajar la inflación requiere de un estricto control social, especialmente de los trabajadores organizados en el ámbito empresario en que se generan los precios.
Más aún, de redefinir el modelo productivo para evitar no solo el ejercicio del papel de monopolio, sino la posibilidad de discutir qué producir, bajo qué condiciones de trabajo y desarrollo tecnológico, para discutir en definitiva el patrón de consumo.
La contracción monetaria promueve la recesión y el no control efectivo de precios favorece la impunidad monopólica en el encarecimiento cotidiano.
Una efectiva manera para bajar la inflación requiere estrictos controles con participación de los trabajadores y la sociedad, a la vez que una política monetaria acorde con otro modelo productivo concentrado en satisfacer necesidades de la población por encima de la lógica actual por la ganancia.
SIGLO DEL FRAUDE
Desde los últimos años del siglo XX el fraude se ha instalado en la política exterior de Estados Unidos con unos nuevos ropajes. Utilizando falsos pretextos, Washington desmanteló Yugoslavia y Serbia con el fin de seguir los pasos de una agenda no declarada. En el siglo XXI, este fraude se ha multiplicado varias veces.
Afganistán, Irak, Somalia y Libia han sido destruidos, e Irán y Siria también habrían seguido el mismo camino si el Presidente ruso no lo hubiera impedido. Washington también está detrás de la actual destrucción de Yemen, y Washington está financiando la destrucción israelí de Palestina. Además, Washington ha intervenido en Pakistán sin una declaración de guerra, asesinando a mujeres, niños y ancianos bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”. Los crímenes de guerra de Washington rivalizan con las atrocidades cometidas por otros países a lo largo de la historia.
He documentado estos crímenes en mis artículos y libros, publicados por Clarity Press. Aquellas personas que todavía crean en la pureza de las intenciones de Washington en su política exterior, son unas almas cándidas.
Rusia y China tienen actualmente una alianza estratégica que resulta demasiado fuerte a los ojos de Washington. Rusia y China están impidiendo que Washington se inmiscuya en sus intereses nacionales y ponga en peligro su seguridad. Los países que tienen importancia para Rusia y China estarán protegidos por esa alianza. A medida que el mundo se despierta y ve los males que Occidente representa, más países buscarán la protección de Rusia y China.
Estados Unidos también está fallando en el frente económico. En mis artículos y en mi libro “El fracaso del Capitalismo del laissez faire”, escrito en inglés y traducido al chino, coreano, checo y alemán, he demostrado cómo Washington ha quedado al margen, con un efecto positivo en la gestión a corto plazo, mientras que los accionistas y Wall Street han vaciado la economía estadounidense, desviando los empleos de la Industria, los avances tecnológicos, así como la competencia profesional, hacia China, la India y otros países, dejando a Estados Unidos como una economía tan desmembrada que los ingresos familiares medios están descendiendo en los últimos años. Hoy en día, el 50% de los jóvenes en torno a los 25 años de edad viven con sus padres o abuelos, porque no pueden encontrar un empleo que pueda garantizarles una independencia económica. Este hecho es ocultado por los medios de comunicación, que hablan de unas historias imaginarias de recuperación económica de Estados Unidos.
Es tan diferente lo que se cuenta de la situación real, que una queda estupefacto. Como ex profesor de Economía, editor de The Wall Street Journal y Secretario Adjunto del Tesoro para la Política Económica, me sorprende la corrupción que reina en el sector financiero, en el Tesoro, las Agencias de regulación financiera, en la Reserva Federal. En otros tiempos, los procesamientos y las sentencias habrían llevado a prisión a los banqueros y altos funcionarios del Gobierno.
En Estados Unidos no hay mercados financieros libres. Todos los mercados están manipulados por la Reserva Federal y el Tesoro. Los organismos reguladores, controlados por esos otros organismos, cierran los ojos, e incluso si no lo hacen, se ven incapaces de hacer cumplir las leyes, porque los intereses privados son más poderosos que las leyes.
Incluso los organismos que elaboran las estadísticas para el Gobierno están corrompidos. Las medidas de inflación se han inventado con el fin de minimizar la inflación. Esta mentira no sólo ahorra a Washington el pago de las pensiones de acuerdo con el aumento del coste de la vida, sino que sustrae dinero que se emplea en más guerras; del mismo modo, subestimando la inflación, el Gobierno puede fingir un aumento real del PIB, contando la inflación como un crecimiento real, del mismo modo que el Gobierno da una tasa de paro del 5% no contando a los trabajadores que desanimados ya no buscan empleo, una vez que se han dado por vencidos. La tasa oficial de desempleo es del 5%, pero nadie encuentra un trabajo. ¿Cómo puede ser el desempleo del 5% cuando la mitad de los jóvenes en torno a 25 años de edad están viviendo con sus parientes porque no pueden permitirse una existencia independiente? Como ha dicho John Williams, de incluir a aquellos estadounidenses que han dejado de buscar trabajo porque no hay empleo, la tasa sería del 23%.
La Reserva Federal, una herramienta de un pequeño número de Bancos, ha logrado hacer creer que hay una recuperación económica desde junio de 2009, imprimiendo miles de millones de dólares que encuentran su camino no en la economía, sino en los precios de los activos financieros. Un mercado de acciones mantenido artificialmente es la prueba de unos medios financieros prostituidos que crean la ilusión de una economía en auge.
Un pequeño número de personas que saben esto, y sólo se trata de un pequeño número, señalan que no ha habido tal recuperación desde la recesión anterior, que se mantiene todavía viva. John Williams ha dicho que la producción industrial estadounidense, cuando se ajusta debidamente por la inflación, no ha llegado a los niveles de 2008, y mucho menos al pico del año 2000, y de nuevo ha bajado.
El consumidor estadounidense está consumido, abrumado por las deudas y con unos ingresos que no aumentan. La política económica de Estados Unidos se centra en el ahorro de un puñado de Bancos de Nueva York, no en el ahorro del conjunto de la economía estadounidense.
Los economistas y otros cómplices de Wall Street no hablarán de la caída de la producción industrial de Estados Unidos, que se ha convertido en una economía de servicios. Los economistas dirán en todo caso que se trata de unos servicios de alta tecnología acorde con una nueva economía, pero en realidad se trata de camareros, vendedores a tiempo parcial, y servicios ambulatorios de salud. Todo ello ha sustituido a la fabricación y los trabajos de ingeniería, considerablemente más económico, colapsando la demanda agregada efectiva en Estados Unidos. En ocasiones los economistas neoliberales quizás reconozcan que hay problemas, pero los atribuyen a China.
No está claro que la economía estadounidense pueda ser levantada. Para reactivar la economía estadounidense haría falta regularizar el sistema financiero, y una recuperación de los puestos de trabajo y del PIB de Estados Unidos, que la deslocalización se llevó a otros países. Haría falta, como ha señalado Michael Hudson en su nuevo libro, Matando al anfitrión, una revolución en la política fiscal que impida que el sector financiero se quede con los excedentes económicos y la capitalización de la deuda mediante el pago de intereses al sector financiero.
El Gobierno de Estados Unidos, controlado por unos intereses económicos corruptos, nunca va a permitir que se intervenga con políticas que incidan sobre todo aquello que pueda perjudicar a los que tienen poder de decisión en dichas políticas y en los resultados de Wall Street. Hoy en día, el Capitalismo hace dinero mediante la venta de la economía estadounidense y de las personas que dependen de ella.
En este Estados Unidos libre y democrático, el Gobierno y la Economía sirve a unos intereses muy alejados de los intereses de los estadounidenses. Esta traición está oculta detrás de un enorme trampantojo erguido con la propaganda de los economistas el libre mercado y las mentiras de los medios financieros que se prostituyen para sobrevivir.
Cuando Estados Unidos falle, también los harán los Estados vasallos de Washington, Europa, Canadá, Australia y Japón. A menos que Washington destruya el mundo mediante una guerra nuclear, el mundo se rehará, y este Occidente corrupto y disoluto quedará en una mera insignificancia en el nuevo panorama del mundo.
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Paul Craig Roberts es un economista estadounidense, autor, columnista, Exsecretario adjunto del Tesoro, y Exeditor y columnista en varios medios corporativos. Es autor de El fracaso del Capitalismo del Laissez Faire. Puede visitar su sitio web.
sábado, 20 de febrero de 2016
QUIEREN SEGUIR CON EL IMPUESTO AL SALARIO !!!
Macri quiere seguir con el impuesto al salario
Vamos a una campaña política por su abolición !!
El impuesto al salario se transformó en una de las lápidas del kirchnerismo, en su larga lista de impuestos regresivos. Aunque para Macri fue un tema de demagogia electoral, lo excluyó, sin embargo, de sus decretazos en los primeros tres meses de gobierno. Los proyectos sobre el tema llegan a las sesiones ordinarias cuando miles de millones del presupuesto público han sido transferidos al capital.
Este escenario constituye una extorsión al parlamento, que será puesto ante la disyuntiva de “desfinanciar” al Estado. Pero los tres meses, que se harán más, porque en marzo recién comienza la discusión, cumplen otra función estratégica contra los trabajadores: colocar ganancias, explícita o implícitamente, en la mesa de las paritarias. Cualquier mejora en la carga del impuesto será condicionada a la marcha de las negociaciones salariales.
En línea con esta política, ya se conocieron los proyectos de Carrió y del massismo. La chaqueña ha sido la avanzada de Prat Gay, porque su proyecto, como lo reconoció el ministro, es un mero aumento del Mínimo no Imponible (MNI) a 25.500 pesos para solteros y 30.800 para casados. A su turno, Marcos Lavagna (Massa) explica que la política de su ex candidato presidencial es “acabar con la cuarta categoría” (la que grava los salarios), pero que no es el momento. Difundió otro proyecto que eleva a 60 mil pesos el MNI y a cifras exiguas la llamada escala de Machinea, por cuyo congelamiento desde 1999 se llega rápidamente a la alícuota del 35%, de tal modo que un obrero paga el mismo porcentaje que la multinacional en la que trabaja.
El movimiento obrero está ante un momento decisivo en este tema. Los paros generales y las luchas obreras lo pusieron en la agenda, y hoy las corrientes políticas de la propia burguesía están obligadas a tratarlo. Merece una deliberación a fondo.
16 años de confiscación
Una inflación creciente y el congelamiento por largos períodos de los Mínimos no Imponibles (MNI) y la escala de alícuotas durante 16 años (desde De la Rúa hasta nuestros días), hicieron que un tercio de la recaudación de ganancias de 2015 se obtuviera a costa del salario. El impuesto llegó a abarcar a 3 millones de trabajadores y hoy comprende alrededor de 1,3 millones. Ello, luego del piso de 15.000 pesos que CFK estableció en agosto de 2013, cuando vio venir la derrota electoral que de cualquier manera llegó en aquel año. El retoque de Kicillof antes de las elecciones 2015 apenas restó 6 mil millones a una recaudación de 150 mil.
Si el debate es el MNI y alguna actualización nominal de la escalita de Machinea, volveremos a tener pan para hoy y hambre para mañana. Quienes pretenden dejar la “discusión de fondo” para más adelante, acompañan el ajuste macrista. La discusión de fondo es ahora, porque está en debate - como en las paritarias- quién paga la factura de la crisis.
Nuestro planteo
El proyecto del Partido Obrero es abolicionista del impuesto a todo salario de convenio colectivo, de una vez y para siempre. Plantea también su nulidad para jubilados, monotributistas y profesionales independientes. Rescatamos el origen histórico de la cuarta categoría que es gravar a directores de sociedades que disimulan sus ganancias mediante altísimos sueldos. Con ese objetivo, establece un MNI de tres canastas familiares, hoy unos 60 mil pesos, y multiplica la escala de Machinea por la inflación registrada desde 1999, lo que lo incrementa en 18 veces. Para ambas cuestiones, planteamos su actualización mensual según el índice de costo de vida.
Por este proyecto luchamos en cuatro sesiones especiales boicoteadas por el kirchnerismo en 2014. Hoy, kirchneristas y antikirchneristas se aprestan a votar un paliativo y no a liquidar el Impuesto al Salario.
Con la presentación legislativa, iniciamos una vasta campaña en el movimiento obrero, de debates, pronunciamientos, charlas políticas al activismo, edición del proyecto para difundir en puerta de fábrica y mediante las redes, con visitas de los diputados a todo el país. Impulsamos asambleas y plenarios sindicales para su discusión.
Contra la orientación de la burocracia sindical y de los partidos políticos de la burguesía, integramos la lucha por la abolición del impuesto al salario a la lucha por un mínimo equivalente a la canasta familiar, por la recuperación de las asignaciones familiares, contra los despidos, en fin, a un planteamiento de conjunto contra el ajuste a los trabajadores, para que la crisis la paguen los capitalistas.
DIRIGENCIA
Cuando vemos el panorama actual en términos económicos, políticos, sociales y culturales no podemos dejar de sentirnos estupefactos frente a la ausencia de ética y responsabilidad individual, familiar, comunitaria, organizacional, institucional y social en las actuaciones de hombres y mujeres que a nivel público y privado vienen generando escándalos, propiciando modelajes de corrupción y oportunismos desde una cultura del sálvese quien pueda o del beneficio máximo sin importarle que otros sean afectados a corto, mediano y largo plazo. Lo cierto que basta con escuchar los medios de difusión para enterarnos de casos donde se pone en duda el proceder de muchas personas que fungen como lideres y del cual se espera probidad, honestidad y competencia y lo que resulta es la antinomia de lo que se esperaba o exige el desempeño de un cargo, rol o actividad que le ha sido conferida o ganada por esfuerzo propio.
Para los que hemos sido formados en los relatos de los evangelios podemos encontrar allí una fuente de citas que muestran las enseñanzas de Jesús de Nazaret respecto al liderazgo que el observó en su realidad histórica y que en lugar de liberar, oprimía al pueblo pues no le permitía crecer y desarrollar su ser/estar sino quedarse en un simple ambicionar/abusar. Luego del siguiente cuadro explicaré la actualidad de estas enseñanzas en la vida cotidiana y frente a los sistemas y estructuras con que nuestra vida se ve necesitada a interactuar e interrelacionarse ya sea para obtener un servicio o bienes o cuando lo ofrecemos a los demás como parte de nuestra labor hacia otros.
Al observar cada una de estas categorías de un liderazgo opresor que objetiviza al otro y lo asume como una presa, víctima e indefenso, o tal vez como un esclavo, sirviente o enemigo, de fondo lo quiere idiota (incapaz de velar por sus propios intereses) y lo manipula para que se sienta imbécil (sin mas apoyo que el ofrecido por el y por tanto mendigo e inhabilitado).
Debido a que cada descriptor le permite al lector desarrollar sus propios criterios y reconocer en la realidad cuanto describe a aquellos que se presentan como lideres o son considerados lideres por sus intereses afines y no necesariamente lo son por la falta de autoridad moral al ocultar sus verdaderas intenciones e intereses personales o de grupo.
A continuación presentó un cuadro, donde haré un análisis comparativo entre el Liderazgo liberador o humanizador en contraposición al liderazgo opresor deshumanizador. Urge la formación de hombres y mujeres que decidan por su cambio y transformación si realmente queremos la transformación del entorno o mundo real, imaginario y simbólico.
Si la crítica de Jesús de Nazaret iba orientada al liderazgo de los religiosos de su tiempo quienes ostentaban ademas el poder político y económico en connivencia con el Imperio Romano, es importante resaltar que su liderazgo entrañaba ademas la ideologización como forma de mantenimiento y justificación de estos poderes incluyendo el poder de la fuerza militar y financiamiento a través del pago del impuesto a los romanos.
Asumiendo la existencia de un liderazgo, los ciudadanos y sus respectivos pueblos y comunidades no pueden dejar al libre albedrío la actuación de lideres que no se sujeten a principios y valores de ética y responsabilidad social, pues de lo contrario, resultan la ruina y destrucción de sus identidades y formas de vida de solidaridad, cooperación y construcción cultural.
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