Hombre en llamas

Hombre en llamas
Hombre en llamas. Orozco, J.C. Algunos críticos interpretan el mural como una glorificación de los cuatro elementos, otros ven en cada una de las figuras una simbología inherente al hombre mismo: el hombre teológico (que simboliza la tierra), el cual despierta en el mundo y convierte en dioses los fenómenos naturales que no comprende; el hombre metafísico (que simboliza el viento), el cual empieza a tener conciencia, reflexionando sobre la realidad del mundo; el hombre científico (que simboliza el agua), el cual analiza los fenómenos, los objetos, penetrando con su razón en sus esencias. Finalmente el hombre de fuego que debería simbolizar a Prometeo, el que rebelándose a los dioses entregó a los hombres la chispa del fuego, la cual representa al mismo tiempo la razón y la libertad. Así el hombre, ya libre, crea las artes en su constante lucha de superación; el hombre hecho fuego de pasiones, de anhelos de conquistas, pero sobre todo dueño de su vida, de su destino y de sus decisiones.
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domingo, 14 de febrero de 2016

OTRO REGALO A MULTINACIONALES Y VAN...PERO A LOS TRABAJADORES NO SE PUEDE...

Otro regalo del Gobierno para las mineras

El Estado dejará de recaudar 223 millones de dólares al año, unos 3300 millones de pesos. Es la frutilla del postre para un sector concentrado que ya se benefició con la suba del dólar de 52 por ciento en apenas dos meses.
El Gobierno anunció la eliminación de los derechos de exportación a la minería. Con ese cambio, el Estado dejará de recaudar 220 millones de dólares al año, unos 3300 millones de pesos. Es la frutilla del postre para las mineras, que están de fiesta con la suba del dólar de 52 por ciento en apenas dos meses.
 Así, Macri equilibró los bolsillos de las mineras con las ganancias que decretó para el campo y los exportadores industriales concentrados como Techint, beneficiados a su turno por la devaluación y por la eliminación de derechos de exportación a la soja, el maíz, el trigo y otros cultivos junto a la quita de retenciones a las exportaciones industriales.
“El Gobierno dice que se trata de federalismo, pero esos recursos se los quedan las empresas. Y el agujero fiscal se cubre con suba de tarifas. Pero además, esto representa una señal contundente para que las mineras habiliten proyectos que estaban parados algunos por cuestiones financieras y otros por no tener licencia social, como Famatina y Esquel. El Gobierno dio la señal para que avancen”, señaló a este diario Nicolás Gutman, investigador del Centro Cultural de la Cooperación (CCC).
Las retenciones a las exportaciones eran una forma mínima de paliar los enormes beneficios fiscales que tienen las mineras. Las empresas del sector pueden deducir del pago de impuestos los gastos en exploración y factibilidad, tienen la amortización acelerada de las inversiones en infraestructura y equipamiento, pagan apenas el 3 por ciento en concepto de regalías y están eximidas del impuesto al cheque. Tampoco pagan aranceles a la importación de maquinarias, repuestos e insumos mineros y reciben el reintegro del IVA por esas adquisiciones.
Enarbolado por el presidente con embellecedoras palabras como “mejora de la competitividad”, la eliminación del impuesto se produce en momentos en que el “déficit fiscal” es utilizado como ariete para profundizar el ajuste sobre los trabajadores. En algunos casos, al parecer, no es tan urgente la resolución de los problemas del fisco.
Vamos a trabajar junto a los gobernadores para desarrollar nuevos proyectos”, manifestó Macri en el breve acto. Y apelando al cinismo dijo que ese trabajo se hará “siempre poniendo primero el cuidado del medio ambiente”, como si los beneficiarios de semejante premio no fueran precisamente las empresas más contaminantes del país.
“el gobierno debería preocuparse por el cumplimiento de la Ley de Glaciares, que en la provincia de San Juan, no se cumple por la falta de controles de parte del Estado”. A su vez denunciaron que “en septiembre pasado, con el derrame de más de un millón de litros de solución cianurada en la mina Veladero de la empresa Barrick Gold, quedó demostrada la ausencia del Estado en los controles mineros y el desinterés de estas empresas por los habitantes de las comunidades”.
“Es inexplicable que a una industria que ha demostrado no tener ningún tipo de respeto por el medio ambiente y, en especial por los glaciares, se la beneficie de esta manera; desde el Estado se debería trabajar en promover los controles, inexistentes al día de hoy", agregó Strano. Curiosamente, un exvocero de Greenpeace, Juan Villalonga, es actualmente diputado nacional del PRO y representó recientemente al gobierno de Macri en la Cumbre del Clima COP21 en París.
“la famosa ‘teoría del derrame’ ya llegó al pueblo trabajador: fue el cianuro de la Barrik Gold que tanto benefició el kirchnerista (al menos hasta ahora) José Luis Gioja y que ahora Macri premia con este regalo”.
LID.
P12.

sábado, 4 de julio de 2015

MALDESARROLLO. NEOCOLONIAL.ISMO


La megaminería, un ramo de explotación de recursos naturales por parte de las rapaces transnacionales que en América Latina viene generando altos picos de conflictividad en las comunidades afectadas por los impactos ecológicos y de salud pública, constituye “una nueva forma de neocolonialismo, de saqueo, contaminación y degradación medioambiental”, señala Enrique Viale, coautor junto con Maristella Svampa de Maldesarrollo. La Argentina del extractivismo y el despojo, un libro que se propone dilucidar lo que el pensamiento único trata de ocultar y la “canalla mediática” de acallar: el pernicioso y criminal modelo económico que el capitalismo ha adoptado y cuyo resultado en los países latinoamericanos no ha sido otro que el “maldesarrollo”, como ellos con precisión y contundencia han denominado. En esta entrevista, Viale analiza los núcleos del “maldesarrollo”.

Un “maldesarrollo” que se plasma en el predominio del extractivismo de materias primas, principalmente de recursos minero-energéticos, la extranjerización de la economía y el desplazamiento de las viejas burguesías nacionales por nuevos grupos exportadores, lo cual constituye una verdadera limitación en el avance por limitar los abusos y desafueros del capitalismo especulativo y depredador.
Este proceso de continuar dependiendo de la explotación de recursos naturales como base para financiar la economía de los países de la región con absoluta dependencia de las depredadoras multinacionales es lo que acertadamente Svampa y Viale denominan en su libro “el Consenso de los Commodities”.
En efecto, en la última década, sostienen estos investigadores sociales argentinos, las naciones latinoamericanos han transitado del Consenso de Washington (el que formuló el modelo neoliberal) al Consenso de los Commodities, basado este último en la exportación de bienes primarios a gran escala como hidrocarburos, metales minerales y biocombustibles.
Estas exportaciones de materias primas que generan efímeras “bonanzas” acarrean sin embargo profundas perversiones, habida cuenta que se reprimariza la economía, los derechos fundamentales de las comunidades son atropellados, la naturaleza es depredada, los ingresos generados no dinamizan las economías nacionales, surgen diversos fenómenos de violencia, la voracidad y la corrupción se institucionalizan, terminando por afectar los incipientes procesos democráticos de los países de la región.
“Desde el punto de vista social, –explican en su libro Svampa y Viale- el Consenso de los Commoditties conlleva la profundización de la dinámica de desposesión -según expresión popularizada por el geógrafo David Harvey (2004)- esto es, un modelo de despojo y concentración de tierras, recursos y territorios que tiene a las grandes corporaciones (en una alianza multiescalar con los diferentes gobiernos) como actores principales.
En la actualidad, no hay país latinoamericano con proyectos de minería a cielo abierto que no tenga conflictos sociales suscitados entre las empresas mineras y el gobierno versus las comunidades. Más de 120 conflictos activos involucran a más de 150 comunidades afectadas a lo largo y ancho de toda América Latina.
“La minería metalífera a cielo abierto, -señala Maristella Svampa-, se ha convertido en la actividad más cuestionada en la región, en una suerte de figura extrema, un símbolo del extractivismo depredatorio, al sintetizar este conjunto de rasgos particulares directamente negativos para la vida de las poblaciones y el futuro de nuestros países. En consecuencia, no se trata solamente de una discusión económica o ambiental, sino también de una discusión política sobre los alcances mismos de la democracia: se trata de saber si queremos debatir lo que entendemos por desarrollo sostenible; si apostamos a que esa discusión sea informada, participativa y democrática, o bien, aceptamos la imposición de nuestros gobernantes locales y las grandes corporaciones, en nombre del nuevo Consenso de los Commodities y de un falso desarrollo”.

Extractivismo: modelo de despojo y concentración de tierras
Gracias a la invitación de PAX Holanda a participar de la divulgación de su documentado informe-denuncia El lado oscuro del carbón. La violencia paramilitar en la zona minera del Cesar, Colombia, ante diversos sectores intelectuales, periodísticos y de defensa de derechos humanos en Argentina, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano tuvo la oportunidad de dialogar con el especialista en estos temas, el abogado Enrique Viale, quien además es un activista medioambiental, investigador social y catedrático universitario.
Viale es jurista de la Universidad de Buenos Aires especializado en Derecho Ambiental. En 2004 fundó, junto con otros colegas, la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, de la cual es su actual presidente. Además es miembro del Tribunal Ético por los Derechos de la Naturaleza y la Madre Tierra que lidera la Premio Nobel Alternativo, Vandana Shiva. Litiga en numerosas causas por daños y recomposición ambiental y recorre buena parte de la geografía argentina acompañando las luchas ciudadanas y asamblearias. Forma parte también del Grupo Permanente de Alternativas del Desarrollo que coordina la Fundación Rosa Luxemburgo, junto a otros referentes de América Latina.
– ¿La megaminería en este continente se ha convertido en un nuevo esquema de pillaje y de saqueo?
– Sí, nosotros no tenemos ninguna duda de que esta nueva modalidad de extracción, esta figura extrema del extractivismo que es la megaminería es una continuación de los 500 años del descubrimiento de América, una nueva vuelta de tuerca. La megaminería es una figura más compleja, con mayor dominación territorial, con mayor apropiación de territorio y que provoca desplazamiento poblacional, una gran alteración ambiental, fundamentalmente. También es un gran saqueo, de eso se trata, no es casual que las características de la megaminería estén presentes en toda América Latina. Incluso las legislaciones son prácticamente iguales en Argentina, Perú, Colombia, Chile, redactadas por el mismo lapicero y las zonas mineras prácticamente idénticas. Entonces creemos que sí, que la megaminería es una forma actual de neocolonialismo, de saqueo, contaminación y degradación ambiental.

– Usted ha venido investigando sobre los graves riesgos de la nueva modalidad de explotación petrolera con altísimos niveles de contaminación y de destrucción del medio ambiente que es el fracking. ¿Cuáles son concretamente las consecuencias sobre los ecosistemas de este nuevo sistema de explotación hidrocarburífera?
– El fracking se trata de sacarle, chuparle los últimos jugos a la tierra para mantener la ilusión del crecimiento ilimitado, de que el petróleo nunca se acaba. Su propósito es mantener esta dependencia del combustible fósil que a nivel global nos está llevando a la catástrofe con el cambio climático. Pero no es la única afectación que genera el fracking, también retrasa el camino a encontrar otras energías renovables, al tiempo que ocasiona un altísimo impacto ambiental por sus propias características, porque lo que hace fundamentalmente es ir por la roca madre. Esa roca que tiene contenido de hidrocarburos, los pequeños poros como decimos, es una especie de piedra pómez y lo que se hace es perforarla con presión hidráulica muy fuerte, usando químicos de todo tipo para poder unir estos compartimientos y de esa manera poder chupar esos hidrocarburos. Todo este proceso es muy complejo, requiere de muchísima apropiación territorial y afecta las napas de agua. Se necesita para el proceso mismo de cada fractura más de 30 millones de litros de agua y también muchos químicos, centenares de químicos, la mayoría de ellos contaminantes y muchos desconocidos por las poblaciones porque las empresas lo definen como secreto comercial. Entonces genera un tipo de contaminaciones realmente muy graves, mucho más complejo de la ya contaminante extracción convencional.

– Esta maldición de la abundancia en recursos naturales definitivamente está generando lo que en el libro de coautoría con Maristella Svampa ustedes han denominado un “Maldesarrollo”. ¿Se puede contrarrestar de alguna manera dada la codicia sin límite del capitalismo?
– Es difícil en la etapa actual del capitalismo plantear freno al crecimiento ilimitado. El capitalismo necesita mantener permanentemente esa ilusión de crecimiento, crecimiento, crecimiento, y utiliza para ello el concepto incluso de desarrollo, por eso nosotros cuestionamos el concepto hegemónico de desarrollo creado a comienzos del siglo pasado por Harry Truman, el presidente de Estados Unidos cuando inauguró su segundo mandato que empieza a hablar de países subdesarrollados y nos pone en esa carrera por alcanzar hacia un desarrollo que nunca llega. Es la historia de Latinoamérica, son las venas abiertas de América Latina. Lo cierto es que no hay ninguna región ni país del mundo que haya logrado desarrollarse a partir de la extracción de recursos naturales. Yo siempre que debato sobre esto le pido a mi oponente que me diga así sea una región en el mundo que haya logrado un verdadero desarrollo socioeconómico con la explotación masiva de sus recursos naturales. Por el contrario, la muestra inexistente de desarrollo en ese sentido es la historia de América, de África. Por ello lo interesante de todo esto es empezar a pensar más que en desarrollo alternativo en las alternativas al desarrollo, analizar el concepto hegemónico del desarrollo, que es lo que están haciendo muchas poblaciones, muchos grupos que comienzan a resignificar conceptos que existen, que están dando vuelta, como soberanía alimentaria, derecho a la naturaleza, Buen Vivir, justicia ambiental, esos conceptos que están olvidados en la agenda mediática política pero que están llenándose de contenidos. Hay que buscar por ahí y por eso nuestra jugada principal es también rectificar, hablo de todas estas figuras del tema alternativo que parecen que nos vienen a traer progreso pero que en muchas ocasiones nos conducen a esa maldición de la abundancia.

– Otro de los temas que ha trabajado es el relacionado con los productos agroquímicos que produce la transnacional Monsanto. Uno de sus productos “estrella” que genera tanta controversia y que le representa un excelente negocio es el glifosato. En la Argentina lo utilizan mucho para los cultivos de soja; en Colombia para los mal denominados cultivos ilícitos. ¿De acuerdo con sus investigaciones, el glifosato si es una sustancia química que afecta la salud humana y el medio ambiente?
– No hay ninguna duda, sobre eso nosotros tenemos las pruebas empíricas en Argentina, cuyos resultados son lamentables. En este país hay 20 millones de hectáreas con soja transgénica, para este cultivo se necesitan 300 millones de litros de glifosato por año que se arrojan desde aviones, un ataque químico que termina por la deriva en poblaciones semirrurales, rurales, en escuelas campesinas, donde los índices de enfermedades, las cancerígenas fundamentalmente, se han duplicado. Hace poco se publicó un informe muy interesante por la Universidad de Córdoba que muestra cómo en una ciudad que paradójicamente se llama Monte Maíz tiene duplicado sus índices de cáncer por este fenómeno. Acá en Argentina hay redes de pueblos fumigados, red de médicos fumigados que están peleando hace mucho tiempo y mostrando las consecuencias del glifosato sobre el medio ambiente pero también sobre la salud de las personas. Hay trabajos científicos muy interesantes y revolucionarios como el de Andrés Carrasco y lo ha dicho la OMS. Además están los testimonios de grupos de madres de los pueblos fumigados que luchan por la vida de sus hijos y tenemos más de 100 investigaciones en todo el mundo. En el caso argentino contamos con investigaciones muy concretas de las implicaciones del glifosato y ahora lo dice la IARC que es la agencia de investigación sobre el cáncer dependiente de la OMS al señalar que el glifosato es potencialmente cancerígeno. En eso no hay ninguna duda, ya está confirmado. No hay duda de lo que significa el glifosato y hay que empezar a salir de eso urgentemente, algo muy difícil en Argentina.
– ¿Definitivamente las transnacionales prácticamente son como las tres carabelas que vinieron en 1492 a América con la Biblia, la espada y la sífilis?
– Nosotros creemos que sí, que las transnacionales son continuadoras de eso, ahora la espada con que cuentan actualmente son los medios de comunicación. Están muy protegidas por los medios y por los gobiernos como el argentino que es totalmente cómplice con el modelo de agronegocio. Como todos los gobiernos de América Latina sean de derecha o de izquierda. Es lo que tratamos en el libro de coautoría con Maristella Svampa al señalar que los países latinoamericanos han transitado del Consenso de Washington al Consenso de los Commodities, basado en las exportaciones de bienes primarios a gran escala que conlleva a la dinámica de la desposesión, esto es un modelo de despojo y concentración de tierras, recursos y territorios que tiene a las corporaciones, en alianza con diferentes gobiernos, como actores principales. En Argentina, la megaminería sigue una dinámica absolutamente neoliberal, toda la legislación es neoliberal y a ultranza, no es como en Bolivia que por lo menos ha modificado la legislación. El caso argentino es igual al de Perú y Colombia. En nuestro país el agronegocio ha avanzado como nunca según las propias cifras oficiales. Solo Monsanto ha aumentado su producción en un 60% en Argentina, lo que significa que las afectaciones sobre la vida y el medio ambiente avanzan sobre campesinos, pueblos indígenas y bosques nativos.
– ¿La resistencia que oponen los movimientos sociales frente a las transnacionales es una lucha de David contra Goliat?
– Es un David contra Goliat pero teniendo en cuenta que David pudo vencer a Goliat. En Argentina tenemos nuestro David que es Famatina, es Esquel, donde sus poblaciones han vencido logrando proteger su territorio. Otras están en la lucha, que por supuesto es muy desigual.

Fuente: Cronicon

domingo, 8 de marzo de 2015

LA CULPA NO ES DEL CIELO

TRIBUNA ABIERTA

La culpa no es del cielo

Artículo publicado en la edición impresa del diario Clarín el pasado martes 17 de febrero. Con la autorización del autor lo presentamos en la sección Tribuna abierta de La Izquierda Diario porque consideramos que aporta a comprender las causas profundas de las inundaciones que sufrió Córdoba el fin de semana pasado.



Al hablar sobre la tragedia en Córdoba el gobernador José Manuel de la Sota dijo: "fue un tsunami que nos cayó del cielo". Evidentemente desconoce lo que pasa en la provincia, donde sus gestiones y la de Juan Schiaretti facilitaron los desmontes y la destrucción de cuencas hídricas. Más de 300 milímetros de lluvia caídos en 12 horas sobre Sierras Chicas depredadas, loteadas por inmobiliarias y sin poblaciones preparadas hicieron la tragedia. Córdoba es la provincia con peor gestión ambiental de Argentina. Queda menos del 5% de la superficie original de bosque nativo y en 1998-2002 tuvo la más alta tasa de desmonte de Argentina y una de las mayores del mundo, -2,9%. Solo entre 2004 y 2010 se desmontaron 269.000 hectáreas, sin contar lo destruido por incendios. Cuando la universidad y otros actores sociales hicimos un proyecto de ley de bosques para proteger a la provincia de estas tragedias, el gobierno impuso otro proyecto, ahora vigente, que protege en realidad a los señores de la soja.
La provincia y sobre todo la zona serrana ya no tienen el ambiente nativo suficiente para reducir el impacto de las lluvias, facilitar la infiltración de agua y reducir el escurrimiento. Córdoba es ahora una fábrica de crecientes rápidas y dramas previsibles. Lo que pasó en Sierras Chicas y Villa Allende anticipa tragedias mayores. Urge detener el desmonte, regular el crecimiento urbano y frenar la sojización salvaje. Debemos administrar en serio las cuencas hídricas y detener la creciente impermeabilización de las sierras, pero también preparar a los cordobeses y turistas.
En Córdoba no hubo tsunami, y el cielo no tuvo la culpa. Sus verdaderos responsables son funcionarios más interesados en hacer campaña que gobernar, intendencias que no planifican y productores codiciosos. ¿Cuántas personas más deberán morir?

sábado, 12 de julio de 2014

OFICIAL: DUPLICAN CANCER FUMIGACIONES Y AGROQUIMICOS


Un informe del Ministerio de Salud de Córdoba sobre muertes por tumores cancerígenos determinó que la mayor tasa de fallecimientos se produce en las zonas donde se utilizan transgénicos y agroquímicos, donde se duplica a la media nacional. Esta información confirma oficialmente las denuncias que desde hace años llevan adelante distintas organizaciones cordobesas sobre los efectos que generan sobre la salud de la población el uso indiscriminado de agrotóxicos.



Medardo Avila Vázquez, médico e integrante de la Red Universitaria de Ambiente y Salud (Reduas) y de Médicos de Pueblos Fumigados se refirió al informe y señaló que “estas realidades terminan apareciendo tarde o temprano, dolorosamente, porque hay mucha gente que viene denunciando esto hace más de 10 años y nadie hace nada. Se sigue exponiendo a muchas personas a venenos que son cancerigenos y que son usados en forma masiva.Mientras los productores hacen su gran negocio, muchos de los vecinos se enferman gravemente, como demuestra esta situación”.

“Esto viene a reforzar los reclamos que venimos haciendo porque muestra queno son sólo datos de los mismos vecinos, o grupos de investigaciones de la universidad, sino que son datos oficiales de los registros de la provincia”, señala Medardo y describe que ahora esto nos va a servir “para que, a nivel local, en los distintos pueblos, se puedan seguir sacando ordenanzas municipales para prohibir que se siga fumigando alrededor del pueblo. Porque la realidad del interior es que donde termina la última casa del pueblo, ahí no más, cruzando la calle, se siembra la soja y hasta ahí se fumiga y todo el pueblo queda impregnado con la nube de veneno que se aplicó”.
Asimismo, recordó que ya hay más de 60 pueblos en la Argentina que han sacado ordenanzas que alejan las fumigaciones de 500 a mil metros de los limites de los pueblos y esa es una manera de proteger a la población “porque en estas manzanas, las casas más cerca de los campos es donde hemos verificado mayor concentración de pacientes con cáncer”.
Por otro lado, hizo hincapié en una lucha “donde se enfrenta intereses muy contrapuestos, de los grupos económicos, de los sojeros, de las empresas que están detrás de los sojeros, de los Gobiernos que participan de los agronegocios. Pero tenemos que analizar, qué vamos a hacer prevalecer, si el negocio o la salud, la gente se está enfermando y de una manera seria. En una cuadra de siete familias, cuatro tienen cáncer y eso no es normal. Eso pasa porque se está fumigando. Hay que tomar medidas. Pensar si realmente este sistema de producción es el único, hay alternativas para seguir produciendo sin envenenar y sin contaminar, pero hay que romper la alianza con un grupo de empresas multinacionales muy fuertes que nos están conduciendo en este proceso”.
Por otro lado, se refirió a situaciones “cínicas”, como la que se da en Marcos Juárez, uno de los lugares que aparece en el informe del registro. “Es el más agrario de Córdoba, y tenemos una epidemia de cáncer, y la provincia ha abierto una sala oncológica y la asociación de productores es la que financió la construcción y la que paga los honorarios de los oncólogos. O sea, los productores rurales, que generan el cáncer a través de sus prácticas, están pagando el oncólogo. Por supuesto que la mayor parte de ellos se atienden en otros lugares”.

jueves, 17 de abril de 2014

Cuando los ángeles lloran. Chico Mendes




El padre de Chico, Francisco Mendes, llegó en 1926 al remoto Estado de Acre, en la selvática y aislada Amazonia occidental lindante con Bolivia y Perú, para trabajar elaborando caucho obtenido de las heveas (1). Venía huyendo de la extrema pobreza del “sertón” en el desertizado Estado de Ceará -el otro vértice del Brasil. Llamativamente, los Mendes habían luchado allí contra el trazado de una carretera que trajo una avalancha de flagelados (2 ), otra de las razones que les obligó a emigrar.
Mendes se instaló en el seringal (3 ) Santa Fe, cercano a la población de Xapuri y se transformó en seringueiro (4 ). Había que navegar cinco semanas por los ríos Purús y Acre, afluentes del río Amazonas, para llegar desde Manaus hasta Xapuri. Alli, un seringueiro debía “sangrar” entre 100 y 200 heveas por día para obtener su sustento (5 ). A siete horas remando desde su seringal estaba la “colocacao” donde vivía Iraci Lopes Filho, hija y nieta de seringueiros, que sería la madre de Chico.
Francisco (Chico) Mendes nació la noche del 15 de diciembre de 1944 en la colocacao Pote Seco del seringal Porto Rico. Se crió en un ambiente donde predominaba el analfabetismo, el abandono, el aislamiento, las carencias de todo tipo y la sobreexplotación. En 1945 terminó la Batalla del Caucho al caer la demanda creada por la Segunda Guerra Mundial y la situación en Amazonia empeoró. Los norteamericanos abandonaron los muelles y aeropuertos, y los seringueiros se vieron obligados a malvender el caucho a mercaderes ambulantes arriesgándose a violar la obligación de vender sólo a los seringalistas (6 ). El diario A Provincia do Pará calculó que de los 50.000 “soldados del caucho” censados, 23.000 habían muerto “sin pan y sin cuidados médicos”.
Transamazónicas vs. selva
Chico tuvo la suerte de conocer a Euclides Fernández Távora, un refugiado político en Amazonia. A los 14 años aprendió con él a leer y a escribir, valiéndose de revistas y diarios viejos, enterándose de lo que sucedía en el mundo gracias a una radio de onda corta que Euclides había traído consigo. Hacia 1970 el presidente brasileño Medici decide construir una carretera Transamazónica de 5.000 kilómetros para ofrecer “una tierra sin hombres a los hombres sin tierra”. Sin embargo ni la tierra era fértil, ni estaba vacía: allí estaban los indios, los ribeirinhos, los seringueiros, gente que vivía de y cuidaba la selva. Las carreteras impactaron sobre 96 tribus. Sólo los nambiqwara, admirados por el antropólogo Lévi-Strauss, se redujeron de 20.000 a unos 650, después del trazado de la BR-364. El padre Turrini, misionero de Rio Branco, reveló que de cada mil niños nacidos en Acre, 838 morían antes del primer año de vida.
La deforestación masiva y los incendios intencionales se extenderían durante las dos décadas siguientes alentados por los fazendeiros (7 ) y los garimpeiros (8 ). Los bosques milenarios eran reemplazados por haciendas y fincas de dudosa rentabilidad y más dudosa duración. En Amazonia la expansión agrícola es insustentable, la hacienda es cebú importado de India -para las hamburguesas de los Mc Donald’s de Texas, por ejemplo; y cuando llueve el frágil suelo, desprotegido, se erosiona rápidamente.En pocos años las fincas abandonadas de Amazonia, como los campos agotados de Mato Grosso, se parecen a un semidesierto. Mientras, los indios y los seringueiros emigran para hacinarse en los ghettos de las chabolas y las favelas, desarraigados y sin trabajo.
Temporada de incendios
En los años ’70 se fraguaban y adulteraban títulos de propiedad, y se otorgaban títulos sin importar que fueran territorios indígenas o habitados durante décadas por familias de seringueiros. Los fazendeiros quemaban la selva para “ponerla a trabajar” mientras obtenían la propiedad sobre cientos de miles de hectáreas y reclamaban subvenciones estatales. Los incendios pasaron de esporádicos a masivos. En el paroxismo de la destrucción los aeropuertos se cierran por las humaredas. Rondonia y Acre ardían por los cuatros costados aprovechando cada año la temporada seca (9 ).
“No firméis nada!”, decía Chico a los seringueiros. “Esta tierra es vuestra. Cuando la transformáis en dinero, perdéis la posibilidad de sobrevivir. La tierra es la vida!”. Pero los que no firmaban eran amenazados, desalojados por la fuerza y muchas veces muertos por los matones enviados por los fazendeiros. La nueva carretera BR-317 que unía Rio Branco con Xapurí traía consigo una pesadilla: para quemar la selva los terratenientes paulistas no dudaron incluso en usar napalm. Quemados los árboles el suelo se erosionaba y se levantaban nubes de mosquitos desde los charcos, transmitiendo la malaria.
En esos años los misioneros católicos publican el “Catecismo de la Tierra”, explicando los derechos básicos de los seringueiros. El primer sindicato se formó en 1975. Entre sus líderes estaban Maia, Wilson Pinheiro y Chico Mendes. Pinheiro fue muerto por asesinos a sueldo en julio de 1980.
La fiebre del oro
A fines de los ’70 el precio del oro se disparó y la “fiebre del oro” se abatió sobre la Amazonia. En marzo de 1980 había cinco mil personas trabajando en el garimpo (10 ) de Serra Pelada; en 1983 eran 100.000 y seguían llegando para vivir en condiciones infrahumanas. Se construyeron pistas de aterrizaje donde se anudaban los circuitos ilegales del oro, el tráfico de fauna, las drogas y la prostitución. Parte del oro se refina con mercurio. Por cada tonelada de oro, una tonelada de mercurio en el ecosistema. Análisis de sangre de indios kayapós vecinos a los garimpos revelaron que más del 25% tenían un exceso del letal mercurio, al igual que la totalidad de los peces.
Frente a los avances sobre las tierras ancestrales aparecen los “empates”, movilizaciones de seringueiros y pequeños productores que comprenden que van a perder su trabajo y su modo de vida si no defienden la selva. Chico acciona desde el sindicato, pero cuando se aventura en la contienda electoral no obtiene los votos ni el apoyo esperados. Es que, al decir de Javier Moro, Chico “al no ser dogmático, chocaba siempre con los límites impuestos por las distintas ideologías”, la suya “era más una autoridad moral que política”. Sin embargo aprovecha los mitines electorales para denunciar las talas ilegales, las expulsiones violentas y los arrestos arbitrarios. En abril de 1983 se casa con Ilzamar Moacyr y se van de viaje de bodas a un congreso de la CUT en San Pablo. Después vivieron en una casa prestada.
A principios de los ’80 el gobierno de facto impulsa en Brasil el proyecto del Polonoroeste destinado a “poner en producción” 25 millones de hectáreas sobre la frontera con Bolivia; para ello hubo que alargar 1.200 kilómetros la BR-364 uniendo Cuiabá, capital de Mato Grosso, con Porto Velho, capital de Rondonia. El Banco Mundial y el BID, desoyendo a sus propios expertos medioambientales, fueron los financiadores. Los pronósticos eran claros; después de la BR-364: aniquilamiento de los indígenas, devastación de la selva, extinción de especies, erosión de los suelos, desastre social y económico. Poco más tarde se construye Tucuruí, en ese momento la cuarta represa hidroeléctrica más grande del mundo, sobre el río Tocantins, un afluente del Amazonas, considerada hoy un desastre ambiental, sanitario y social. Después seguiría otro descalabro total: el de la mega-represa de Balbina, construida para dar electricidad a la zona industrial de Manaus. Estos hechos promovieron proyectos de legislación ambiental en los Estados Unidos, exigiendo estudios de impacto antes de la financiación de este tipo de obras; “fáciles de manipular, pero al menos un buen principio”, dijo entonces Barbara Bramble, quien desde la National Wildlife Federation conocía y apoyaba la lucha de Chico, junto a Bruce Rich, Blackwelder, Steve Schwartzman y otros ecologistas norteamericanos. Ellos comenzaron una tarea de lobby en el Congreso, mientras cuestionaban al Banco Mundial. El Departamento del Tesoro pidió explicaciones al BM por primera vez. Goodland y Price, asesores del BM, dieron informes contundentes sobre los desastres medioambientales y sociales financiados por el Banco.
Entretanto Adrian Cowell, un cineasta británico, conmocionaba al mundo con una serie titulada “La década de la destrucción”, filmada en Amazonia; que incluye “Apostando al desastre”, un documental con imágenes escalofriantes de los incendios y las consecuencias dramáticas después del asfaltado de la BR-364. Se juntaron firmas para una carta al BM, desde ONGs hasta el Bundestag alemán. Poco después se logró la victoria de bloquear temporariamente fondos del BM; hasta que en 1985 el gobierno de Brasil cumplió con demarcar un territorio para los indígenas y la BR-364 siguió adelante.
Ante los Bancos
Tony Gross y Mary Allegretti, una antropóloga de Brasilia que había conocido a Chico y trabajado en la selva, refuerzan el movimiento internacional para llamar la atención sobre Amazonia. En esa época, Chico rescató de las reuniones de los seringueiros la idea de las “reservas extractivas”: áreas donde se aprovecharía no sólo el caucho nativo sino también la recolección de frutos y medicinas silvestres -1.400 plantas selváticas contienen principios activos contra el cáncer, por ejemplo. Se demuestra que una hectárea de selva produce -sólo en caucho, nueces, resinas y frutas- mucho más que una hectárea dedicada a la ganadería. Además de que estas reservas garantizan la conservación del bosque y las poblaciones tradicionales (11 ).
En 1987 Chico, alentado por Mary, Adrian y Steve, viaja a los Estados Unidos. Habla con directivos del BM y del BID, y explica la idea de las reservas extractivas mientras critica las carreteras transamazónicas. Poco después, en Washington, mantiene una serie de entrevistas incluida una reunión clave en el Senado. Luego el senador Kasten pedirá explicaciones a los Bancos sobre los desastres en Rondonia y Acre. La gira fue un éxito; pero también desató reacciones adversas, sobre todo entre los terratenientes de Brasil.
Entretanto, a mediados de 1987, el satélite NOAA-9 detecta grandes quemas en la Amazonia. Esa temporada, a los lados de la BR-364 hubo más de 200.000 incendios provocados: dos veces la superficie de Suiza estaba ardiendo. Setzer, el investigador brasileño que había seguido atónito las imágenes satelitarias en su computadora, calculó que los incendios habían inyectado en la atmósfera más de 500 millones de toneladas de carbono; equivalente al 10% del aporte mundial de gases de efecto invernadero que afectan el clima, cada año (12 ).
Los premios, la violencia
En junio de 1987 Chico recibe el Premio “Global 500″ de las Naciones Unidas, lo que lo catapulta al interés internacional. Aunque el gobierno del Brasil y los medios de su país lo ignoran, Chico recibe el premio en Londres con cobertura de la prensa internacional. Poco después recibe en Nueva York el premio de la Better World Society, creada por Ted Turner, el dueño de la CNN. Chico calculó que con lo que costaba un desayuno en el Waldorf Astoria una familia de caucheros vivía cuatro meses.
El obispo Grechi apoya las propuestas de Chico y su oposición al estilo de “desarrollo” que se pretende imponer salvajemente en Amazonia. En noviembre de 1987 Chico habla en la Asamblea Legislativa de Acre. Se inicia la resistencia y un “empate” histórico en el seringal Cachoeira frente a los intentos de tala y colonización agrícola. Chico impulsa la expropiación para convertirla en reserva extractiva. En junio de 1988 el Ayuntamiento de Río le entrega las llaves de la ciudad: es el primer reconocimiento público en su propio país. Pero llega tarde; la violencia de los terratenientes en Acre crece. Luego de un nuevo asesinato de un líder seringueiro el gobierno federal decreta que los seringales Cachoeira, Sao Luis do Remanso, y dos más, se conviertan en las primeras reservas extractivas de Brasil. El clima de represalias creado por los fazendeiros no se detiene.
El 6 de diciembre de 1988, en San Pablo, Chico participa en un seminario sobre Amazonia organizado por la Universidad. Allí pronuncia el célebre discurso que termina diciendo: “No quiero flores en mi tumba porque sé que irán a arrancarlas a la selva. Sólo quiero que mi muerte sirva para acabar con la impunidad de los matones que cuentan con la protección de la policía de Acre y que desde 1975 han matado en la zona rural a más de 50 personas como yo, líderes seringueiros empeñados en salvar la selva amazónica y en demostrar que el progreso sin destrucción es posible”. El 22 de diciembre de 1988, en su casa de Xapuri, Chico recibe en el pecho el impacto de un disparo hecho a corta distancia, desde la oscuridad.
Fuentes: “Senderos de Libertad”, Javier Moro, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1993; Mary Allegretti, Parabolicas, núm. 44, Sao Paulo, Brasil, octubre 1998; Steve Schwartzman, Chico Mendez Website, Environmental Defense Fund, 1999.
“Al principio pensaba que estaba luchando para salvar a los árboles de caucho. Luego pensé que estaba luchando para salvar a la selva amazónica. Ahora me doy cuenta de que estoy luchando por la humanidad” -- Chico Mendes




Notas:
1. Heveas: árbol del que se extrae la savia, el látex con que se fabrica el caucho nativo, con una técnica artesanal.
2. Flagelados: personas sin trabajo, hambrientos, refugiados ambientales víctimas de la sequía.
3. Seringal: área o propiedad de seringas -el árbol del caucho; tiene un diseño particular con senderos dentro de la selva.
4. Seringueiro: cauchero, trabajador del caucho.
5. Sangrado: acción de rasgar la corteza de la hevea; no demasiado profundo para no dañar el árbol. La savia que mana del corte se recoge en un recipiente llamado tigelinha. Después el látex es ahumado por el seringueiro, quien le da forma de bola.
6. Seringalista: propietario de un seringal; los seringalistas castigaban con violencia la venta del caucho a otros acopiadores.
7. Fazendeiro: dueño de una fazenda; hacendado; terrateniente.
8. Garimpeiro: buscador de oro.
9. Temporada seca: se aprovecha para provocar incendios, como modo rápido y barato de deforestar. De allí el título de “Temporada de incendios” para el filme que relata la vida Chico Mendes y que hoy se consigue en video.
10. Garimpo: lugar o yacimiento donde se busca oro; habitualmente primero se arrasa la selva.
11. El nombre de reserva extractivista pertenece a un seringueiro: “somos extractivistas”. Estas reservas aumentan su valor si se incluyen servicios ecológicos como la protección del suelo y la regulación del ciclo del agua.
12. En un reciente informe del Environmental Defense Fund (EDF), Steve Schwartzman advirtió que entre 1991 y 1994 los incendios en Amazonia arrasaron unos 25.000 kilómetros cuadrados cada año. Entre 1996 y 1997 los incendios aumentaron un 28% afectando los Estados de Para, Tocantins, Rondonia, Maranhao y Mato Grosso -donde se produjeron la mitad de los 24.500 incendios registrados en 1997. En febrero y marzo de 1998 los incendios en Roraima fueron los mayores de su historia, mientras ardían áreas del Cerrado, del Parque Nacional Araguaira y del Parque Indígena Xingú.
* Jorge Cappato, diciembre 1998. Prensa Proteger
Actualización 2013
25 años después de Chico Mendes, los asesinatos en la Amazonía son endémicos
http://www.guardian.co.uk/environment/blog/2013/apr/02/chico-mendes-killings-amazon
Sólo en el Estado de Pará 231 personas murieron y 809 fueron amenazadas de muerte entre 1996 y 2010, según la ONG Comisión Pastoral de la Tierra (CPT). En 2013 en Pará se enjuició a tres hombres acusados de asesinar a José Cláudio Ribeiro da Silva y su esposa Maria do Espirito Santo, que habían hecho campaña contra los madereros y ganaderos desde hace años. Sus asesinatos en mayo de 2011 generaron indignación internacional, al igual que el de Chico Mendes hace 25 años y la de la monja estadounidense Dorothy Stang en 2005. “Pero los asesinatos de alto perfil son sólo la punta del iceberg. En Pará en 2011 otras 78 personas recibieron amenazas de muerte y 12 más murieron”, indicó la CPT.

jueves, 10 de abril de 2014

DIALOGO MEDICO: BASURA NUCLEAR FUERA DE FORMOSA !!!!!!!!!

BASURA NUCLEAR FUERA DE FORMOSA !!!!!!!!!: El gobierno de Formosa ha anunciado la instalación de la empresa de producción de Uranio Dioxitek a pocos kilómetros de la capital. El de...