Hombre en llamas

Hombre en llamas
Hombre en llamas. Orozco, J.C. Algunos críticos interpretan el mural como una glorificación de los cuatro elementos, otros ven en cada una de las figuras una simbología inherente al hombre mismo: el hombre teológico (que simboliza la tierra), el cual despierta en el mundo y convierte en dioses los fenómenos naturales que no comprende; el hombre metafísico (que simboliza el viento), el cual empieza a tener conciencia, reflexionando sobre la realidad del mundo; el hombre científico (que simboliza el agua), el cual analiza los fenómenos, los objetos, penetrando con su razón en sus esencias. Finalmente el hombre de fuego que debería simbolizar a Prometeo, el que rebelándose a los dioses entregó a los hombres la chispa del fuego, la cual representa al mismo tiempo la razón y la libertad. Así el hombre, ya libre, crea las artes en su constante lucha de superación; el hombre hecho fuego de pasiones, de anhelos de conquistas, pero sobre todo dueño de su vida, de su destino y de sus decisiones.

viernes, 27 de noviembre de 2015

EL ENCUBRIDOR DEL VACIAMIENTO DEL SISTEMA FINANCIERO 2001

Prat Gay, el gran encubridor del vaciamiento del sistema financiero en el 2001

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El flamante ministro de Hacienda y Finanzas de Macri está imputado por el delito de defraudación.Se lo sindica de haber ocultado, desde la presidencia del Banco Central, el vaciamiento de los bancos del 2001 donde se fugaron de 26 mil millones de dólares. Ingresó a la política de la mano de Domingo Cavallo. Y fue asesor de Macri en el 2002.
Por Lázaro Llorens.
Alegando que Argentina necesita un “cambio”, Mauricio Macri, flamante presidente electo, acaba de anunciar que Alfonso Prat Gayex Jefe de Negocios del JP Morgan, será su ministro de Hacienda y Finanzas. Un virtual ministro de economía.
Ambos se conocen desde hace tiempo. Desde el 2002, cuando Macri, en los albures de su carrera política, lo contrató como asesor. El economista, hoy diputado por la Coalición Cívica, había venido a la Argentina un año antes, directamente de las oficinas del JP Morgan de Londres, de la mano del inefable Domingo Cavallo, quien intentó nombrarlo como vicepresidente del Banco Central y no pudo.
Fue el ex presidente Eduardo Duhalde, por exigencias del FMI quien lo nombró en el 2002 no como vicepresidente sino como presidente del Banco Central. Cargo que mantuvo durante los primeros años del gobierno de Néstor Kirchner.
En el ropero
Lo interesante del caso es que, como todos los políticos de estos tiempos, el flamante ministro de Macri, que antes de las elecciones había asegurado que “este gobierno se está llevando puesto al Banco Central”, tienen un gran cadáver en su ropero, relacionado con la deuda externa Argentina, que la justicia se encargó de recubrir con tierra.
Es una denuncia penal en la cual, Prat GayMario Blejer -asesor económico de Daniel Scioli- y una centena de banqueros, están imputados por el delito de “defraudación”. Se los acusa de haber consumado una millonaria fuga de 26 mil millones de dólaresde las reservas del Banco Central, que quedaron en manos de un puñado de bancos. Entre estos, el JP Morgan, propiedad de la familia Rockefeller, del cual Prat Gay había sido su Jefe de Negocios en el mundo hasta el 2001, un año antes de asumir en como presidente del Banco Central.
La denuncia fue presentada en el 2007 ante fiscal Oscar Amirante por el ex diputado Mario Cafiero quien investigó el vaciamiento del sistema financiero argentino del 2001. Según Cafiero, en esa maniobra, el flamante ministro de Hacienda y Finanzas de Macri, tuvo un rol fundamental: primero apoyar las medidas para permitir la fuga de las reservas, luego ocultar, desde el Central, el fenomenal robo. Razón por la cual, Prat Gay, Blejer y cientos de banqueros fueron imputados.
En su dictamen, el fiscal Amirante sostuvo que en la crisis financiera del 2001, que terminó con el famoso corralito “existió un plan destinado a proteger y favorecer a determinados grupos de poder económico y en especial el patrimonio de los bancos”.
En ese plan, Prat Gay -ex hombre de Cavallo y del JP Morgan– tuvo un rol clave. Fue el gran encubridor de toda la maniobra. Pues a pesar de que los balances del Banco Central evidenciaban la descomunal estafa que los bancos habían realizado con las reservas, cuando arribó al Central tapó todo” explicó Cafiero a STP.
Prat Gay llega a la política en el 2001 acompañando a Domingo Cavallo y haciendo lobby públicamente a favor de las calamitosas medidas del “Mingo”. Ellas consistían concretamente, en que se emplearan las abundantes reservas del sistema financiero para atender los vencimientos de la deuda pública. Medida que luego desembocó en la instauración del célebre “corralito” bancario” rememoró el ex diputado del ARI.
Según detalla el expediente, en el 2001, los principales bancos internacionales advertían que Argentina con su convertibilidad se encaminaba hacia el default de su deuda publica. Frente a esto, sostiene el fiscal en su dictamen, un pool de bancos internacionalesencabezados por el JP Morgan sustituyeron 19 mil millones de dólares que tenía el sistema financiero argentino como reservas, por títulos de la deuda externa argentina, que estos bancos tenían en su poder, y que no valían nada. Así, fugaron los dólares al exterior, y dejaron en sus bancos locales sólo títulos de escaso valor.
A la par, este pool de bancos internacionales, nuevamente con el JP Morgan a la cabeza, hicieron caer un contrato que tenían con el Banco Central por 7 mil millones de dólares. Era un “contrato de pases contingentes” que obligaba a estos bancos, ante una crisis o fuga de depósitos, asistir al Banco Central con 7 mil millones de dólares.
Así, de un saque, el sistema financiero argentino perdió 26 mil millones de dólaresconstantes y sonanteslo cual a su vez provocó la célebre crisis del 2001 que trajo el corralito con miles de pequeños ahorristas atrapados. “Echar manos a las reservas que trepaban a 19 mil millones de dólares y desobligarse del contrato de “pases contingentes” por 7 mil millones, fueron el núcleo de una serie de actos estafatorios que estuvieron destinados a salvaguardar los intereses de un grupo de bancos internacionales encabezados por el JP Morgan y el City Bank, en desmedro de los genuinos intereses argentinos” sintetizó ante STP Mario Cafiero.
Ingeniería financiera
La maniobra fue realizada por Cavallo a comienzos del 2001. Arrancó con el célebre Megacanje, donde se pagaron tasas astronómicas que terminaron en la justicia. Mediante él, los bonos de la deuda externa Argentina, que estaban en los bancos en el exterior fueron insertados en el sistema financiero argentino. Por esta razón, las reservas del Banco Central, que en febrero del 2001 trepaban a 19 mil millones de dólares, en noviembre de ese año, se habían evaporado.
En su remplazo había 20 mil millones de dólares en títulos de la deuda, sin valor, que quedaron en los balances de los bancos argentinos.
Para maquillar este atraco, en el último tramo de su gestión, Cavallo, mientras intentaba nombrar a Prat Gay como vicepresidente del Banco Central, a pesar de que este aún trabajaba para JP Morgan, implementó los denominados “Préstamos Garantizados”. Un ingenioso acto de contabilidad creativa, por la cual se les permitió a los bancos que computaran en sus balances esos títulos que no servían para nada, como préstamos.
De esta manera, los bancos pudieron ocultar la sustracción de las reservas y sostener ante la sociedad, que su faltante se debió al masivo retiro de depósitos ocurrido durante la crisis, cuando en realidad habían sido fugados al exterior.
El rol de Alfonso
Para Cafiero, desde un principio, Prat Gay, estuvo involucrado en esta maniobra. Hasta mediados del 2001, el flamante ministro de Macri, se había desempeñado como Jefe de Investigación y de Estrategias de Monedas del JP Morgan en Londres. Uno de los cargos más importantes de esa entidad bancaria, cuya función era especular con los movimientos monetarios y los tipos de cambio en todo el mundo.
Desde sus oficinas de Londres, en el 2000, ante una entrevistas concedidas al diario La Nación, Prat Gay había manifestado que el “JP Morgan recomendaba -a Argentina- un acuerdo político para que se reduzcan las deudas de los inversores externos, ante el creciente peso de la deuda pública Argentina.”
En Argentina saltó a la escena publica a mediado del 2001, cuando el “Mingo” Cavallo, mientras concretaba su Megacanje, que tenía como principal agente de colocación al JPMorgan, postuló a Prat Gay como vicepresidente del Banco Central.
Su nombramiento no prosperó. El senado de la Nación, a raíz de un dictamen de la Oficina Anticorrupción, rechazó el pliego destacando que su postulación violaba la Ley de Ética Pública que prohíbe que una persona ocupe un cargo público si un año antes había ocupado un cargo privado con intereses contrapuestos.
No conforme con ese rechazo Cavallo pretendió incorporarlo a su equipo económico enremplazo de Daniel Marx. Sin embargo los trágicos hechos del 19 y 20 de diciembre del 2001, acontecido por el vaciamiento del sistema financiero, dejaron todo en la nada.
Su arribo al Banco Central recién se concretó al año siguiente. En noviembre 2002 por decisión del ex presidente Duhalde que lo nombró presidente de esta entidad bancaria, por exigencias del Fondo Monetario Internacional.
Fue por ese entonces cuando Prat Gay, en los meses previos a su nombramiento, conoció a Mauricio Macri, para quien llegó a desempeñarse como asesor económico, en momentos en que actual presidente electo, comenzaba su carrera política.
Desde la presidencia del Banco Central, según la denuncia de Cafiero, el nuevo ministro de Hacienda y Finanzas, tuvo un rol clave: ocultar el manoteo de las reservas que habían hecho los grandes bancos, entre estos el JP Morgan, donde hasta hacía poco Prat Gay había trabajado.
Este monto estaba en los balances del Banco Central. Tan evidente que los propios auditores externos del Banco Central, la consultora KPMG y la Auditoria General de la Nación (AGN) habían rechazado los balances del 2001, debido a las gravísimas inconsistencias que presentaban sus cuentas.
La AGN, de manera lapidaría había manifestado que “no estamos en condiciones de expresar y, por lo tanto, no expresamos una opinión sobre los estados contables del Banco Central de la República Argentina, considerados en su conjunto”.
La historia se volvió a repetir en el 2003 cuando la AGN y la consultora KPMGrechazaron nuevamente los balances del Banco Central del años 2002, firmado por Prat Gay, señalando, que nuevamente no había continuidad en sus cuentas. Habiendo luego aprobado con graves observaciones los balances del Banco Central de los años 2003 y 2004, tal como se puede ver en la página web del Banco Centralhttp://www.bcra.gov.ar/Publicaciones/pubbal060200.asp .
De tal manera todos los balances firmados por Prat Gay como presidente del Banco Central, fueron o rechazados, o aprobados con observaciones. “La llegada de Prat Gay al Central tuvo como objeto tapar todo lo acontecido en torno a las reservas y el contrato de pases contingentes, hechos en lo que el JP Morgan estaba seriamente comprometido. Fue el gran encubridor” concluyó Cafiero.
Ahora, como premio a esas graves anomalías, que en cualquier empresa privada habría significado la expulsión de su responsable, Prat Gay ha sido nombrado por Macri, para conducir la economía del país que se encuentra, nuevamente como en el 2001, ante una grave encrucijada. Con lo cual, Argentina debe ser el único país que en búsqueda de la institucionalidad y la República, selecciona a sus altos funcionarios no por su currículum sino por su prontuario.
http://stripteasedelpoder.com/

miércoles, 25 de noviembre de 2015

TODOS CON EL CULO EN LA PARED

.........En cuanto a las sensaciones, no cabe ser pesimistas ni diagnosticar desgracias porque el que opina que se viene la malaria termina deseando que venga para tener razón. Y eso es muy enfermo: deseamos, como siempre, que estemos todos mejor. La joda es que solemos coincidir en qué quiere decir mejor pero no en quiénes somos todos.
Uno de los problemas es que –y de ahí la discusión– no pensamos lo mismo respecto de qué somos como totalidad, qué es un país o qué es una nación. Para muchos de nosotros, es –o debería ser– algo así como una familia, una comunidad unida por la experiencia, la memoria y la historia en común, cuyo tácito principio es el cuidado recíproco de sus integrantes. Para otros, en cambio –y es el pensamiento vigente, casi presupuesto– Argentina es una empresa (capitalista salvaje, claro: ni siquiera una cooperativa) y las reglas que han de regir su funcionamiento (para ser “exitosa”) son las empresarias, las que se enseñan en las putas escuelas de negocios o las “universidades de la empresa”: rentabilidad, viabilidad, competitividad, marketing y todo lo que se deduce de esos principios acordes –lo sabemos– con la filosofía vigente, reinante y avasallante de la vergonzosa actualidad histórica de este Occidente que nos toca vivir.
La manifestación más flagrante y perversa de esta concepción de la Argentina como empresa y no como nación soberana y solidaria formada por personas libres y por sujetos de derechos, es la preeminencia absoluta y de últimas de la banca, de los bancos en general, de la patria financiera como jodido sujeto decisorio de la que los gobernantes y funcionarios ocasionales son servidores obedientes: éstos son los dueños de la pelota, los que proponen la lógica de las transacciones, el destino último de la comunidad engayolada a sus intereses particulares. Y eso es universal: ése es el poder mundial, y ése el poder mediático globalizado que se felicita –miren los títulos de CNN, plis– por este resultado electoral, ya que hasta ahora les jodían y molestaban las políticas de confrontación con los ladrones que se llevaban adelante desde el gobierno. Para muchos vivos y otros tantos (millones de) giles esta nueva política manipulada por los operadores del establishment significará “terminar con el aislamiento”, “abrirse al mundo”. “No comment”, como diría el Coco Basile. O “retornó al coloniaje” como dijo Jauretche ante el Plan Prebisch, hace medio siglo largo y tan cercano.
Seré lechuza criolla desde el palito: los que tan clara y justamente acaban de ganar nos endeudarán otra vez (porque, rivadavianamente es lo lógico, “no les parece mal”), nos alinearán con las decisiones y la política exterior del feroz Imperio, “sincerarán” la economía para joder a los del medio para abajo, y así me permitirán desplegar todas mis sospechas –fundadas en su jodidísima experiencia de gestión totalitaria (vetos múltiples a todo lo que no le gustaba al Ejecutivo) y antipopular en esta Buenos Aires convertida en CABA– de que se traen el cuchillo bajo el falso poncho criollo. Ya lo explicó tan bien Alfredo Zaiat acá y en otras partes que qué voy a decir yo, gilito embanderado y discepoliano. Lo único que recomiendo es –a partir de ahora y después de darles la mano a los ganadores con el mejor deseo de que todos (pero todos) estemos mejor– que nos coloquemos cautelosamente con el culo en la pared.
Por si acaso, digo.

Todos con el culo en la pared


P​OR JUAN SASTURAIN / PÁGINA 12

lunes, 23 de noviembre de 2015

PRO YECTO

“Reunión Martes 17/11 de equipos económicos de Melconian y Esper segundas líneas, con supermercadistas y empresas de alimentos antes de las elecciones. En hotel de capital, zona San Telmo. Hoy a primera hora se transmitía a línea gerencial de supermercados. Las elecciones están en empate técnico, con proyección de indecisos gana Macri por 2-3 puntos. Convinieron en reunión que si gana Macri la semana que viene el nuevo gobierno avala un aumento en alimentos hasta del 60% para forzar a medida devaluatoria al gobierno actual. Con el fin de que las decisiones de Macri sean en solución y no provocadoras de una devaluación. La frase que se usó es “que les explote la bomba en las manos”. Relacionando la idea que instaló los economistas de Clarín. De tal modo la devaluación en los precios se produciría antes del 10/12, y esto se planteó en la necesidad de borrar de la existencia los precios de referencia que dan los precios cuidados. En síntesis un golpe de mercado que le limpie las manos a Macri del trabajo antipopular de la devaluación. Entonces dirán que la devaluación la hizo Cristina antes de irse”

FALSAS PROMESAS. EL LIBRETO DE MACRI PARA EL AJUSTE QUE VENDRA

Entre la demagogia y el choque que vendrá
Al final de una interminable campaña electoral, en los discursos del PRO chocan dos tendencias.
Una de ellas, es la demagogia propia de la campaña. Macri prometió ayer, una vez más, que con el “cambio” se resolverán todos los problemas. “Se puede vivir en una Argentina con pobreza cero, donde todos podamos aspirar con un crédito a tener vivienda propia, a estar orgullosos por la educación pública”. También afirmó que se puede “enfrentar al narcotráfico” y “unir a todos los argentinos, porque ya estuvimos demasiado tiempo enfrentados”. Sumado a esto, en cada entrevista los referentes del PRO niegan cualquier perspectiva de ajuste y auguran un futuro promisorio.
Pero las promesas de campaña se combinan y se contradicen a cada momento con otras declaraciones. Macri, aprendió de su padrino político Menem: como hizo el riojano, piden que los sigan, pero se preparan para defraudar.
Los referentes del PRO abren el paraguas, y no es solamente por la lluvia de estos días. El libreto ya está redactado para el caso de que ganen, como les sugieren las encuestas: todo lo que no cumplan se achacará a la “herencia recibida”, el país que les deja Cristina.
De este modo, una de las promesas con la que Macri insiste desde hace meses, sobre todo para las clases medias, que es liquidar el cepo al dólar el 11 de diciembre, ya es parte del pasado. En radio La Red, el candidato presidencial afirmó ayer que el levantamiento será gradual, porque “no nos podemos hacer cargo de los desastres que deja este gobierno en un solo día”.
Lo que no está claro, es que haya espacio para el gradualismo: además de las intenciones políticas y la relación de fuerzas con el movimiento obrero, actúan el mercado y el contexto internacional. Lo único indudable es que comparte el camino del ajuste.
Más contundentes fueron las palabras de Macri que siguieron a las anteriores: “No sabemos cuáles son las reservas, cuál es el valor del dólar, la realidad del PBI, cuántos argentinos están en la pobreza, el estado del desarrollo en energía, porque este gobierno perdió la soberanía energética por falta de inversión”. 
Por su parte, el jefe de la bancada de diputados del PRO, Federico Pinedo, advirtió que el Banco Central (BCRA) “está quebrado”. Muy parecidas fueron las expresiones del titular del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio, uno de los que suena fuerte para ocupar el Ministerio de Economía si gana Macri.
Si por un lado las declaraciones de cambio pero con gradualidad dialogan con quienes temen un ajuste “en shock”, buscando que no haya “miedo”, por otro lado la insistencia con el estado actual del país adelanta que las promesas de campaña de Macri no se cumplirán, y que la culpable en el discurso oficial será la herencia recibida por parte del gobierno actual.
Así, los trabajadores y el pueblo pueden dar por seguro que con Macri no habrá ni vivienda propia, ni pobreza cero, ni orgullo por la educación pública, ni cambios sustanciales en el impuesto al salario. Las declaraciones de Macri respecto de reducir los feriados son otro indicio de cómo viene la mano. Quienes sí pueden estar tranquilos, son los empresarios: para ellos están garantizados los “ajustes” necesarios.
En los próximos meses veremos entonces el choque entre las mayores aspiraciones de los trabajadores y las clases medias, alentadas también por la demagogia, y la frustración de las mismas por parte de una política de ajuste y promesas incumplidas. La coordinación de las luchas, son las medidas para comenzar la resistencia, en el camino de desarrollar una alternativa política de los trabajadores que dé otra salida a la crisis.

domingo, 22 de noviembre de 2015

GANO EL "SINCERAMIENTO"....AJUSTE.

La disputa entre el salario y la tasa de ganancia empresaria ha sido una de las principales fuentes de tensión inflacionaria desde 2007, cuando el índice de precios empezó a ubicarse cómodo en dos dígitos. La forma ortodoxa de abordar esa disputa por el reparto de la riqueza siempre ha sido, y ahora no sería distinto, disminuyendo el poder adquisitivo del ingreso e incrementando el desempleo. Para conseguirlo, la megadevaluación y la eliminación de subsidios a las tarifas de servicios públicos (luz, gas y transporte) reducirían la capacidad de compra del salario y la jubilación. A la vez, la apertura del comercio exterior a las importaciones empezaría a desplazar a la producción nacional, con el consiguiente cierre de empresas y despidos, mientras actúa como contención inflacionaria. Esa legión de desocupados se sumaría al ejército de personas sin empleo para actuar como disciplinador de reclamos por recuperar ingresos perdidos por el shock inflacionario de la megadevaluación o por la fragilidad laboral ocasionada por la apertura importadora.
El retroceso del salario real y el incremento de la desocupación requieren de un acuerdo conservador incluyendo a dirigentes sindicales para facilitar el asalto sobre la verdadera obsesión de neoliberales: la dinámica de las paritarias. Para debilitarla necesitan sumar como aliados a líderes gremiales alejados de los intereses materiales de los trabajadores, como quien fuera uno importante hasta hace unos años y ahora es apenas presidente de un club de fútbol. Hugo Moyano tomó como propias la redefinición de ajuste de los economistas del establishmet: “Hay que sincerar la economía, se malgasta el dinero”, afirmó a mediados de semana en un reportaje en radio La Red. En el actual contexto político, “sincerar” es afectar derechos de los trabajadores, disminuir el salario real y subir el desempleo para aliviar la presión laboral sobre las empresas.
El objetivo es condicionar las negociaciones paritarias con el argumento del “sinceramiento”, cuando en realidad se apunta a debilitarlas porque han sido un instrumento esencial para acordar aumentos salariales por arriba de cualquier índice de inflación. No serían suspendidas pero sí orientadas a que las subas acordadas sean por debajo del shock inflacionario provocado previamente con el “sinceramiento” (megadevaluación y tarifazo).
La suba de salarios, las paritarias y la creación de una importante cantidad de puestos de trabajo, en el marco de un crecimiento económico sostenido, mejoraron la situación relativa de los trabajadores formales. El Ministerio de Trabajo pasó de homologar 208 convenios básicamente de empresas en 2002 hasta registrar 1963 acuerdos paritarios por actividad en 2014. Las condiciones salariales y de trabajo que se negociaron en esos convenios cubrieron a más de 5,8 millones de empleados del sector privado. Los datos que brinda el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), a partir de la información proporcionada por las empresas (cantidad de trabajadores y remuneraciones), indican que el salario medio real de los asalariados formalizados creció en los doce años de los gobiernos kirchneristas como mínimo un 50 por ciento independientemente del indicador de precios utilizado para deflactar la serie. Aún utilizando los índices más extremos, el salario real subió al menos en esa magnitud. Este ha sido el aspecto notable de este período inflacionario. A diferencia de episodios similares pasados, los trabajadores formalizados y los jubilados no fueron los perdedores por el alza de precios porque los salarios y haberes no retrocedieron en términos reales.
El crecimiento económico con una importante generación de empleo formal posibilitó, en un plazo relativamente breve, la reversión de la tendencia creciente del desempleo y la precarización laboral de los noventa, acompañada con la recomposición del poder sindical. De acuerdo al último dato disponible del Sistema Integrado Previsional Argentino, en agosto pasado el empleo registrado del sector privado creció un 2,8 por ciento, en relación al mismo mes del año anterior; lo que implica que en esos doce meses las empresas privadas crearon alrededor de 178.000 puestos de trabajo formales en todo el país. Con esta cifra se alcanzó el nivel de empleo asalariado registrado del sector privado más elevado desde el inicio de la serie en 1996. En la actualidad, existen más de 6,5 millones de puestos de trabajo en el sector privado declarados en el sistema de seguridad social, con los derechos y beneficios previstos en las normas laborales y previsionales, alrededor de 2,5 millones más de los que había en el mejor momento del régimen de convertibilidad (tercer trimestre de 1998).
La situación del mercado de trabajo previa al ballottage, con datos del tercer trimestre de 2015, muestra la tasa de desempleo más baja de los últimos 28 años y el nivel de empleo registrado del sector privado más elevado desde 1996. Estos son las condiciones sociolaborales y económicas que están detrás del objetivo del “sinceramiento” del tipo de cambio, los subsidios a las tarifas de servicios públicos, el nivel del gasto público, la tasa de inflación y la competitividad de las exportaciones. El “sinceramiento” tiene en la mira a los salarios reales para proteger e incrementar la tasa de ganancia esperada, y cambiar las actuales tensiones y tendencia de la distribución de la riqueza. Esta es la principal meta de quienes postulan el “sinceramiento” de la economía, que en otros momentos históricos se lo conocía como ajuste sobre los trabajadores y jubilados.

domingo, 15 de noviembre de 2015

SOLIDARIDAD CON VICTIMAS DEL TERROR FASCISTA de EI PERO NINGUN APOYO AL ESTADO IMPERALISTA FRANCES

Repudiamos la masacre de claro cuño fascista que, en la tarde de ayer, se cobró la vida de más de un centenar de víctimas en París. El ataque, entre otros atentados, a una demostración artística que fue calificada por los masacradores como un “concierto amoral”, delata la catadura reaccionaria y clerical del terror del Estado Islámico, que se ha adjudicado los atentados.
La solidaridad incondicional con las víctimas y con el pueblo francés no implica, sin embargo, la menor solidaridad política con el Estado y el gobierno de ese país. No se trata solamente de su rol histórico de opresor colonial de numerosos pueblos del mundo, sino también de su actual presencia militar en las masacres que se perpetran en Medio Oriente. Al igual que otras potencias imperialistas, Francia se ha servido del pretexto del Estado Islámico para reforzar decisivamente una escalada militar en la región. A través de la “operación Chammal” las FFAA de Francia actúan en Medio Oriente en función de asegurar su participación en el reparto imperialista de la región. El objetivo verdadero de esta escalada es imponer estados títeres del imperialismo, para reforzar una salida contrarrevolucionaria a la “primavera àrabe” que derribó, en sus inicios, a gobiernos reaccionarios que durante décadas oprimieron y reprimieron a los pueblos. Una de las consecuencias de esta política contrarrevolucionaria –a la que se ha asociado recientemente al régimen teocrático iraní- ha sido la de sellar un mayor aislamiento del pueblo palestino, que sufre una nueva ola de agresiones del sionismo.
El Estado Islámico ha cumplido un papel central en esta política contrarrevolucionaria. Existen numerosas evidencias que señalan que el EI fue financiado y pertrechado por Arabia Saudita, Qatar, Turquía y hasta por el sionismo, en función de sus objetivos de dominación política en la región. En la actualidad, el gobierno de Turquía, integrante de la OTAN, bombardea a las poblaciones kurdas que, con las armas en la mano, han enfrentado a las bandas criminales de el Estado Islámico en Kobane y Sinjar.
Del mismo modo, rechazamos la pretensión del gobierno Hollande de servirse de la masacre para reforzar un “estado de excepción” en Francia, contra las libertades democráticas, el derecho de organización de los explotados y la vida de inmigrantes y refugiados como consecuencia de las propias guerras imperialistas.
La bancarrota capitalista, con sus mayores consecuencias en términos de barbarie y crisis humanitaria, ya se ha instalado en el corazón de Europa. Los trabajadores del mundo deben dar una respuesta a ella a través de una acción mundial contra el imperialismo. Abajo el terror fascista, fuera el imperialismo de Medio Oriente, por el derecho de los pueblos a su autodeterminación.

PRENSA OBRERA