Hombre en llamas

Hombre en llamas
Hombre en llamas. Orozco, J.C. Algunos críticos interpretan el mural como una glorificación de los cuatro elementos, otros ven en cada una de las figuras una simbología inherente al hombre mismo: el hombre teológico (que simboliza la tierra), el cual despierta en el mundo y convierte en dioses los fenómenos naturales que no comprende; el hombre metafísico (que simboliza el viento), el cual empieza a tener conciencia, reflexionando sobre la realidad del mundo; el hombre científico (que simboliza el agua), el cual analiza los fenómenos, los objetos, penetrando con su razón en sus esencias. Finalmente el hombre de fuego que debería simbolizar a Prometeo, el que rebelándose a los dioses entregó a los hombres la chispa del fuego, la cual representa al mismo tiempo la razón y la libertad. Así el hombre, ya libre, crea las artes en su constante lucha de superación; el hombre hecho fuego de pasiones, de anhelos de conquistas, pero sobre todo dueño de su vida, de su destino y de sus decisiones.

domingo, 22 de febrero de 2015

MILAGRO ALEMAN

La Oficina Federal de Estadística advierte sobre los desequilibrios germanos

Alemania, un récord de empleo logrado con peores trabajos y más riesgo de pobreza

  • El 16% de la población percibió menos de 980 euros al mes en 2011

  • Un 22% de los trabajadores no tiene empleo estable

 
 
El número de personas en riesgo de pobreza crece en Alemania, a pesar de que nunca antes hubo tantos empleados como ahora, según los resultados del Informe Social de 2013 publicado por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
El estudio, que hace una radiografía de la sociedad alemana a partir de numerosos sondeos y encuestas, muestra que en 2012 el país tuvo 41,5 millones de personas empleadas, la mayor cifra de su historia. Sin embargo, el volumen de trabajo total se situó en niveles de 1991.
Según se explica en el informe, realizado en colaboración con la Central Federal de Formación Política y el Centro de Investigación Social de Berlín, esto se debe a que en los últimos veinte años la media de horas trabajadas por persona ha bajado de forma continua.
Así, cada vez un porcentaje más elevado de la población trabaja, de modo voluntario o por falta de alternativas, a tiempo parcial. Por ejemplo, el número de personas sin contratos a tiempo completo o con empleos temporales creció hasta alcanzar prácticamente a un cuarto de la población germana (22%), afectando especialmente a las mujeres (33 %), los jóvenes entre 15 y 24 años (33%) y aquellos que carecen de titulación (37%).

Por debajo del mileurista

El porcentaje de población en riesgo de caer en la pobreza aumentó en los últimos años en el país y creció del 15,2 % de 2007 hasta el 16,1 % en 2011, según el informe, que considera "pobres" a aquellos que percibieron menos de 980 euros al mes en 2011.
Ese porcentaje creció especialmente en los grupos de población entre 55 y 64 años, franja en la que se pasó del 17,7% de 2007 al 20,5 % en 2011. Por su parte, el incremento fue mucho menos significativo entre la personas comprendidas entre los 18 y los 24 años: del 20,2 % en 2007 al 20,7 % de 2011.
Según el estudio, el porcentaje de población que sufre "pobreza prolongada" aumentó notablemente: el 40% de las personas que en 2011 fueron consideradas en riesgo de pobreza había sufrido ya deficiencias en sus ingresos durante los cinco años anteriores.
Además, cada vez más personas pertenecientes al grupo de los que tienen menos ingresos juzgan su situación sanitaria como "mala" o "peor" que en los años anteriores, mientras que entre aquellos con niveles de renta superiores la percepción es la contraria.
La pobreza, según el informe, también influye en las expectativas de vida de la población: la esperanza de vida es once años menor para los hombres nacidos en sectores con baja renta respecto a los de renta alta, mientras que en las mujeres la diferencia es de ocho años.

El Mundo España

Alemania: más pobres que nunca

La economía alemana crece a toda marcha y su mercado laboral tiene niveles récord de empleo y ocupación, pero la brecha entre pobres y ricos sigue aumentando y la pobreza está en su máximo, según un informe de la Asociación de Servicios de Beneficencia.
Berlín, 19 (dpa) - La organización contabilizó 12,5 millones de pobres en la primera economía europea, el peor dato desde la reunificación alemana en 1990. El porcentaje de pobres entre los 80 millones de alemanes aumentó de 15% en 2012 a 15,5% en apenas un año.
En la categoría de “pobre” entran personas en hogares con un ingreso inferior al 60% del ingreso promedio. En Alemania, el criterio equivale a solteros que reciban hasta 892 euros mensuales (1.015 dólares) y a familias con dos hijos con ingresos menores a 1.873 euros.
Las organizaciones benéficas alemanas publicaron sus propias cifras, porque dicen que el gobierno de Merkel “dibuja” las estadísticas.
“Nunca hubo una pobreza tan alta y nunca la brecha regional fue tan profunda como hoy”, dijo Ulrich Schneider, jefe de la organización benéfica, al presentar el informe en Berlín. El experto acusó al gobierno de Angela Merkel de maquillar los datos oficiales.
El estudio indica que los más afectados por la pobreza son solteros y jubilados, pero también muchos menores de edad. Por región, las tasas más altas se encuentran en los estados federados de Bremen y Berlín.

dIARIO nORTE

Grandes empresas y fortunas evaden 300 mil millones de euros en paraísos fiscales todos los años

Grandes empresas y fortunas evaden 300.000 millones de euros en paraísos fiscales

El ex empleado del banco HSBC, Hervé Falciani, quien reveló el sistema de evasión fiscal, aseguró que empresas y bancos europeos protegen los paraísos fiscales. Asimismo, denunció que es perseguido por dar a conocer estas irregularidades.
El técnico informático y exempleado del banco HSBC, Hervé Falciani, aseguró que todos los años salen de Europa entre 100 y 300 mil millones de euros hacia los paraísos fiscales para evitar el pago de impuestos.
Falciani, quien suministró los datos sobre un sistema de evasión fiscal diseñado por HSBC, indicó que quienes protegen los paraísos fiscales en Europa son las empresas y los bancos.
“Un paraíso fiscal no es un país que existe como tal. Son los bancos y las empresas que se ponen de acuerdo con los políticos para crear paraísos fiscales en determinados Estados. El propósito es facilitar el modo de no pagar impuestos”, explicó en una entrevista realizada en París por el director de la revista Alternativas Económicas, Andreu Missé.
También precisó que el dinero de las cuentas bancarias en los paraísos fiscales representa más de 60 por ciento de la deuda externa mundial, que en 2012 fueron unos 76 mil millones de dólares. “Estos son datos públicos. Hace dos años se hablaba del 40 por ciento, pero ahora ya estamos en el 60 por ciento”.
El técnico informático aseveró que él y quienes se han dedicado a revelar las operaciones de evasión de impuestos de las grandes empresas a través de los paraísos fiscales, son víctimas de persecución por parte de la justicia.
“En el caso del HSBC, en Suiza me han perseguido porque he denunciado los hechos sin investigar al banco. Ahora en Luxemburgo van a perseguir a la persona de Price Waterhouse Coopers que ha denunciado la evasión fiscal de grandes empresas conocida como LuxLeaks”, explicó Falciani.
Denunció que “la justicia suiza no va a mirar qué está pasando, y la justicia francesa, en lugar de investigar lo que ha ocurrido, me va a investigar por espionaje económico. La justicia está sólo al servicio de los bancos y las empresas”.
En este sentido, indicó que sí es posible acabar con los paraísos fiscales, pero hace falta “educación de los ciudadanos y una ley que proteja a los denunciadores, a las personas que descubren las irregularidades”.

¿Cómo se revela la información de los paraísos fiscales?

El exempleado de HSBC señaló que la información está en varios paquetes en la nube. “Tenemos un montón de paquetes. Quienes gestionan esto forman una comunidad muy amplia. Esta información que existe en la nube es nutrida por todas las personas que luchan contra los paraísos y la corrupción y a la vez comparten toda esta información. Es una nube de lucha.
“Uno es el de HSBC en Jersey. Otro paquete fue el de HSBC de Ginebra, que lo sacó otra persona del ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación). Otros son los de LuxLeaks y Offshore Leaks”, indicó en referencia a los paquetes de información.

¿Quién es Hervé Falciani?

Hervé Falciani es conocido por su contribución a la lucha contra la evasión fiscal. Es ingeniero de sistemas y trabajo durante siete años en la filial suiza del banco HSBC. Estuvo preso cinco meses en España por sus actividades y ha colaborado con el partido X.
Es responsable de haber aportado la información que permitió la localización de 130 mil cuentas de supuestos evasores fiscales del HSBC. Tras lo cual, el banco fue multado por Estados Unidos con dos mil millones de dólares. Mientras que Francia y España han recuperado ciertas sumas de dinero no declarado.

El escándalo de HSBC

El pasado 9 de febrero el diario francés Le Monde reveló un sistema de evasión fiscal diseñado por HSBC utilizado por algunos de sus clientes para ocultar ingresos de cantidades considerables de dinero. La información fue suministrada por el técnico informático y ex empleado del HSBC, Hervé Falciani.
Se trata de cuentas bancarias por más de 102 mil millones de dólares correspondientes a más de 100 mil clientes de 203 países del mundo, que según los auspiciadores de la investigación pondrá al descubierto a criminales, evasores de impuestos y corruptos alrededor del mundo.
La información, cobijada bajo el proyecto Swiss Leaks (Filtraciones de Suiza), se basa en la sustracción de información del banco HSBC correspondiente a cuentas bancarias abiertas en Suiza hasta el año 2007.
El Diario

LA VERDAD









 La verdad de la Justicia será una más,
 la de quienes la manejan, la de quienes la tienen dominada o comprada. 
No hay una verdad, hay una lucha de verdades. 
Si hubiera un Dios en el que todos creyeran podría existir la Verdad en tanto la Verdad como lo Uno. En tanto verdad revelada. Esto ocurrió durante la Edad Media y se fortaleció por medio de la Inquisición. 
Hoy, la verdad es de este mundo, citando a Foucault. 
Que lo sea significa que hay una lucha por la verdad. 
“Solamente en esas relaciones de lucha y poder, en la manera en que las cosas se oponen entre sí, en la manera en que se odian entre sí los hombres, luchan, procuran dominarse unos a otros, quieren establecer relaciones de poder unos sobre otros, comprendemos en qué consiste el conocimiento” (Foucault, La verdad y las formas jurídicas, Siglo XXI, Buenos Aires, p. 28). 
Pero esta modalidad del análisis no pertenece solamente (como plantea Foucault) a la política, sino a la filosofía política.

JPF. p12




1984

 George Orwell, escritor británico nacido en la India (1903-1950)
 
Segun 1984 los ministerios son los siguientes:

 
-El Ministerio del Amor (en neolengua Minimor) se ocupa de los castigos y la tortura.

 
-El Ministerio de la Paz (Minipax) se encarga de asuntos relacionados con la guerra y con hacer que ésta sea permanente.

 
-El Ministerio de la Abundancia, (Minindancia) encargado de los asuntos relacionados con la economía y de conseguir que la gente viva siempre al borde de la subsistencia.

 
-El Ministerio de la Verdad, (Miniver) se dedica a manipular o destruir los documentos históricos, para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia, mantenida por el estado.

HACIA DONDE VA LA ECONOMIA MUNDIAL

La larga onda de la recesión mundial ha marcado un punto de inflexión en la historia del capitalismo contemporáneo: ha hundido a las economías más fuertes, arrasado a las más débiles y disparado el endeudamiento de las naciones a niveles sin precedentes. Una era de ajustes y austeridad desconocida en sesenta años, de desestabilización política y social, de lucha interimperialista por los mercados, ha roto el equilibrio interno del capitalismo.

Desigualdad y pauperización
El retroceso de la economía en la zona euro, después de la masacre perpetrada en los países del sur de Europa, indica la gravedad de la situación. La desaceleración económica en China, el estancamiento secular de Japón, la caída de los BRICS y el hundimiento de los precios de las materias primas, especialmente del petróleo, son señales de que la espiral descendente continúa y que la ansiada recuperación se aleja. Otros factores, como la agudización de los enfrentamientos interimperialistas en Europa y Oriente Medio, tienen efectos muy perniciosos.
La clase dominante de todo el mundo ha respondido con una dura ofensiva en estos años. Los planes de austeridad, los recortes sociales, la epidemia de despidos, el desempleo crónico, el hundimiento de los salarios… han generado una gran desigualdad. Ni la revolución productiva de los últimos cuarenta años, ni la extensión formidable de las nuevas ramas de la información (internet, fibra óptica, etc.,), ni la globalización de las relaciones sociales y económicas, han impedido la creciente pauperización: una pequeña isla de prosperidad, lujo y privilegios obscenos, rodeada por un océano de miseria. ¿No era esto precisamente lo que Marx señaló como una ley inevitable de la producción capitalista?
Países enteros han sido arrasados, a poblaciones enteras se les ha arrancado de cuajo cualquier esperanza y se les ha empujado al abismo. Este regreso al capitalismo en su forma más clásica ha golpeado la conciencia de millones de oprimidos y ha modificado la correlación de fuerzas en la sociedad. Las formas de dominación en los países capitalistas desarrollados, que se mantuvieron estables en las últimas décadas, atraviesan una profunda crisis en medio de un poderoso auge de la lucha de clases.
EEUU: una recuperación muy tibia
wall street 123Todas las miradas se concentran en EEUU. Según el FMI, el crecimiento estimado para 2015 será del 3,1%. Un dato relevante teniendo en cuenta la situación de sus competidores, y más después de haber sufrido una recesión que barrió ocho millones de puestos de trabajo en tan sólo dos años (2008-2010). Un incipiente aumento de la producción industrial, que está lejos de restaurar las fuerzas productivas destruidas; un aumento de su capacidad exportadora (por ejemplo en el sector del petróleo); y una tasa de creación de empleo que, aunque importante, se apoya en trabajos precarios, peor pagados y sin derechos, son lo fundamental de este “éxito”.
En estos años, la Reserva Federal de EEUU (FED) movilizó más de 12,6 billones de dólares para reflotar el sector financiero, y durante 2012 y 2013 gastó 85.000 millones mensuales en la compra de bonos de deuda pública (la famosa expansión cuantitaiva, EQ, que ahora quiere imitar el Banco Central Europeo). Con esta masa de liquidez monetaria, que ha hecho que las tasas de interés ronden el 0%, las grandes empresas mantuvieron las cotizaciones de sus activos en bolsa (mediante la recompra de acciones), y se impulsó una nueva burbuja financiera que produce dividendos mucho más jugosos que la actividad en la economía real. Por supuesto, en las condiciones de estancamiento de otras economías desarrolladas el dólar se ha convertido de nuevo en moneda refugio para los inversores internacionales. El índice Dow Jones acumula una revalorización de un 150% desde el primer trimestre de 2009, y los 400 multimillonarios de la lista Forbes acumulan ya un patrimonio que se acerca al PIB brasileño.
No obstante, los desequilibrios persisten: la deuda pública se ha disparado y ronda actualmente los 18 billones de dólares (107% de su PIB); las deudas personales de la población superan los 16 billones de dólares, las hipotecarias los 13 billones y las deudas por tarjetas de crédito se acercan al billón. Sumadas al descenso pronunciado de los salarios y la pésima calidad del empleo creado, hace bastante complicado el repunte del consumo interno (que supone un tercio del PIB estadounidense).
La administración Obama alardea de la creación de empleo: desde una tasa de paro oficial del 10% en 2009 se ha pasado al 9% en 2011 y al 6% en septiembre de 2014. Pero estas cifras oficiales esconden otra realidad. Si en 2008 había 13 millones y medio de personas que no tenían un trabajo estable, en estos momentos son 19 millones y medio. Esa masa laboral que trabaja a tiempo parcial y de forma discontinua, se cuenta en las nuevas estadísticas de empleo creado. Si se utilizaran los criterios de la UE, el desempleo estadounidense podría superar perfectamente el 12%.
En estos años se ha profundizado el proceso de desigualdad social que ya se venía fraguando en los años de boom. La figura del trabajador pobre en los EEUU, que depende de los subsidios públicos para sobrevivir, define perfectamente la “recuperación” norteamericana: “El 60% de los empleos perdidos durante la recesión era de salarios medios. Desde el fin de la recesión, un 73% de los empleos que se han creado son de salarios bajos, definidos como aquellos que pagan 13,52 dólares o menos la hora (…) Los números revelan que en los últimos 15 años el nivel de vida medio de un hogar americano típico ha caído entre el 5% y el 10 % [una tendencia presente ya desde los años de boom]”.[1] Otros datos interesantes los aporta Vicenç Navarro: “…En manufactura —el sector mejor pagado—, el salario medio ha pasado de ser de 61.637 dólares en 2008 a 47.171 en 2014. Y este descenso ha ocurrido en todos los sectores. Mientras, el crecimiento anual de los beneficios empresariales ha sido de un 20,1% desde 2008, y la capacidad adquisitiva del conjunto de las familias trabajadoras ha subido sólo un 1,4% por año desde entonces”.
En 2007, 26 millones de estadounidenses recibían bonos de alimentos; hoy el número es casi de 48 millones. A los socialdemócratas les gusta alabar el modelo Obama, pero la administración demócrata ha capitulado igual que ellos. Estas circunstancias explican el desgaste tan fuerte del gobierno, la incapacidad de los republicanos para generar ninguna ilusión entre las masas (sus recetas son todavía más salvajes) y el auge de las movilizaciones de masas. No sólo es la persistencia de un Estado racista donde la brutalidad policial queda impune, es el incremento de la pobreza entre la clase trabajadora estadounidense, y la proletarización de amplios sectores de la otrora conservadora clase media estadounidense.
La gran recesión en Europa
dominio europeoEn Europa las previsiones de los teóricos de la austeridad se han estrellado contra un muro. No se trata de la periferia europea, son los países centrales los que muestran un cuadro de agotamiento y retroceso. Italia entró de nuevo en recesión en 2014, Francia se desliza hacia ella, y Alemania frena en seco su economía. La desaceleración de China, la guerra en Ucrania, la caída de la demanda del sur europeo, afecta directamente a las economías centrales: la producción industrial mantiene un pulso débil, el paro aumenta, y hay deflación en muchos países. Parece una broma, pero el Estado español es la economía de la zona euro con mejor previsión de creación de empleo y de avance del PIB para 2015 ¡Así están las cosas!
Este conjunto de factores ha llevado al Banco Central Europeo (BCE) a emular a la FED y al gobierno japonés con un nuevo plan de “expansión cuantitativa, EQ”. La idea es saturar con un billón de euros el mercado financiero a través de la compra de deuda soberana y títulos bancarios; así se devaluaría más la moneda única para facilitar las exportaciones, aumentaría la inflación para salir de la depresión de precios que amenaza los beneficios, y los bancos podrían hacer fluir el crédito a los particulares y a las empresas reactivando el consumo y la producción. ¿Lo conseguirán?
Lo primero a recordar es que este tipo de maniobras no son nuevas. El 9 de mayo de 2010 se aprobó un paquete de 750.000 millones de euros (500.000 aportados por la UE y 250.000 del FMI) para garantizar la estabilidad financiera en Europa. Crearon el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) con el que se “rescató” a Grecia, Portugal, Irlanda, etc., o, más correctamente, con el que se garantizó a los bancos alemanes, franceses, y británicos el cobro de sus préstamos usureros. El 21 de diciembre de 2011, el BCE prestó otros 489.000 millones de euros a 523 bancos para un periodo de tres años a un interés del 1%. En septiembre de 2012, con las economías italiana y española acosadas por una prima de riesgo en máximos, Draghi abrió la barra libre de compra de deuda pública soberana (a través del llamado Mecanismo Europeo de Estabilidad, MEDE) por valor de medio billón de euros.
Teniendo en cuenta los precedentes y los problemas de fondo, es bastante probable que el nuevo plan fracase. La liquidez monetaria por sí sola no resuelve nada. Es más, estas expansiones cuantitativas, como ya ha ocurrido en el caso de EEUU o Japón, no se traducen en un aumento de la inversión productiva. Si el ciclo de la sobreproducción todavía persiste, si los mercados mundiales se contraen, si China se desacelera, si los exportadores de materias primas sufren la caída de los precios y el consumo sigue en encefalograma plano… ¿Por qué motivo este tipo de actuaciones, que no van a la raíz, van a detener la espiral descendente?
A mediados de 2014 los activos financieros acumulados mundialmente equivalían a 198 billones de dólares. Según la consultora corporativa Thompson Reuters, las 5.100 corporaciones más grandes del mundo disponen en la actualidad de una reserva combinada de unos 5,7 billones de dólares, equivalentes a la mitad del PIB anual de Estados Unidos. Estas reservas no forman parte de complejos balances contables sino que se componen de efectivo y deuda a corto plazo, es decir que son de inmediata disponibilidad. La consultora británica Deloitte, con un universo más restringido de 1.000 compañías, también ha llegado a la conclusión de que las grandes multinacionales ni invierten ni reinvierten. En declaraciones a la BBC, el director global de Fusiones de Deloitte, Sriram Prakash, señaló el problema: “la intervención del Estado ya ha hecho todo lo que podía para que la economía global se recuperara. Es la hora del sector corporativo [del sector privado]. El problema es que en los últimos cinco años el crecimiento económico mundial ha sido muy lento y el sector está esperando mejores noticias que no terminan de llegar, en parte porque las mismas corporaciones no invierten, esperando la llegada de buenas noticias”. ¡Ahí está la madre del cordero! ¿Para qué invertir? ¿Para qué pasar por el doloroso proceso de la producción de mercancías cuando el mercado está bloqueado, si se pueden hacer grandes negocios con la deuda pública, la especulación financiera y las materias primas?
Días antes del anuncio de Draghi saltaba a la palestra una información “desconcertante”: la remuneración de la deuda pública en una serie de países de la UE estaba en tasas negativas, es decir, los inversores pagaban por invertir en deuda. “Los mercados financieros se mueven a veces por directrices tan alejadas de la lógica económica que pueden llevar al absurdo de que los inversores no sólo no obtengan beneficios por prestar dinero, es decir, por comprar bonos o letras, sino que incluso lleguen a perder una parte por ello y, aun así, sigan poniendo más y más dinero en esos pedazos de papel (…) Alemania, Francia, Holanda, Finlandia, Austria, Bélgica y Eslovaquia son los siete países de la zona euro que ganan dinero por tomarlo prestado a dos años y, fuera de la moneda única, Suiza, Suecia y Dinamarca …” [2] ¿No es ésta la confesión más rotunda de la decadencia que corroe al sistema capitalista?
La crisis no se ha despejado pero sí hace que la expansión crediticia, que fue su espoleta, se reproduzca, se refuerce, y nuevas burbujas especulativas crezcan sin aparente límite. Paralelamente, la eliminación de fuerzas productivas se desenvuelve a través de más fusiones empresariales y concentración del capital. Según Thomson Reuters, en el primer cuatrimestre de 2014 el valor total de las fusiones mundiales superó los 1,2 billones de dólares (aproximadamente 870.000 millones de euros), el nivel más elevado desde 2007 (1,4 billones de dólares). Un estudio de la Universidad de Zurich3, señala que un grupo de 147 corporaciones trasnacionales controla en la práctica la economía global, la mayoría localizada en Estados Unidos y en menor medida en Europa. Este es el auténtico problema de fondo.
El ciclo económico y las perspectivas revolucionarias
bolsa tokyoEl foco de la recesión persistente se ha posado en naciones que en periodos no tan lejanos actuaron como motores de la economía mundial. Japón es un ejemplo paradigmático. La recaída de la economía japonesa en el tercer trimestre de 2014, plasmó el fracaso de la llamada Abenomics. Miremos donde miremos, sólo hay una tendencia a la agudización de las contradicciones económicas y políticas del sistema capitalista. Si observamos el cuadro de las llamadas naciones emergentes (BRICS) la dinámica es de claro descenso. Turquía se ha visto envuelta en la mayor oleada de movilizaciones obreras y juveniles de los últimos treinta años, mientras su economía se deprime; en Brasil, la lucha de masas está revelando una sociedad marcada a fuego por la desigualdad, antes incluso de que su economía entre en recesión. En Sudáfrica se han producido encarnizadas luchas obreras en estos años, y la crítica contra el gobierno tripartito ANC, COSATU y SACP (Partido Comunista) ha traspasado el nivel de la marginalidad.
La situación en los otros emergentes no es mejor. Diferentes informes señalan que la economía rusa podría caer más de 1,5% en 2014 y hasta un 4,8% en 2015. El hundimiento del precio del petróleo (40% en los últimos cinco meses) ha puesto al desnudo los desequilibrios de una economía que se basa en la exportación de materias primas energéticas, y que gracias a ello consiguió captar un fuerte volumen de financiación externa que ha endeudado al país (deuda que está denominada en moneda extranjera, no en rublos). Ahora que las perspectivas se truncan, y que la guerra en Ucrania ha desatado las represalias de occidente, los capitales huyen hacia refugios más seguros y la moneda nacional, el rublo, sufre el desplome. La inflación supera los dos dígitos, y Putin ha anunciado un plan de ajuste del gasto público del 10%, una bomba de tiempo que tarde o temprano reactivará la lucha de clases. La falta de confianza de los capitalistas rusos habla por sí sola: se calcula que en 2014 la fuga de capitales al exterior se acerca a los 100.000 millones de euros.
Como las economías emergentes, los países de América Latina que han vivido procesos revolucionarios o situaciones prerrevolucionarias, y que ahora cuentan con gobiernos reformistas de izquierdas (Argentina, Ecuador, Bolivia y Venezuela) también salen perjudicados por la caída de los precios de las materias primas, la desaceleración de China y los flujos cambiantes del capital financiero y especulativo (que se repatrían a EEUU y Europa en busca de más seguridad). La clase obrera y los más pobres, que siguen siendo la base social de estos gobiernos, pagarán el precio de la desaceleración económica, una situación que aprovechará la reacción para aumentar la presión y el sabotaje.
La otra gran potencia que parecía sortear todos los obstáculos, China, se encuentra ante grandes dificultades y desafíos. El crecimiento económico lleva dos años por debajo del 8%, y cerrará 2014 en torno al 7%. Los síntomas de sobreproducción son evidentes y los intentos de estabilizar una nueva clase media de cientos de millones de consumidores, capaces de compensar la contracción de la demanda exterior, están por concretarse. La caída de los precios del petróleo y de las materias primas energéticas permitirá abaratar la factura y reducir los costes de producción, pero estos factores no son suficientes. China no puede desacoplarse de la realidad mundial, mientras que las ingentes cantidades de liquidez inyectadas para mantener el crecimiento de la economía han provocado una gigantesca deuda (el stock total de crédito en China supera el 220% del PIB, 23 billones en 2012).
Resumiendo. El Banco Mundial (BM) en su informe semestral de enero de 2015, prevé que la economía crezca un 3%, por debajo del 3,4% que había estimado anteriormente. “La economía global está en una coyuntura desconcertante”, señaló Kaushik Basu, economista jefe del BM, “marcha con un solo motor, el estadounidense y esto no pinta un panorama mundial color de rosa (…) es un desafío tratar de realizar proyecciones económicas”. Por su parte, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, también ha entrado al debate: “¿Deberían los bajos precios del petróleo y una recuperación más fuerte en Estados Unidos hacernos estar más optimistas sobre las perspectivas de la economía mundial? La respuesta más probable es no”. Lagarde también advirtió que la zona euro y Japón siguen en riesgo de registrar un largo periodo de crecimiento débil (en el caso de la zona euro ningún organismo vaticina un aumento mayor del 1%) y una inflación peligrosamente baja. En su documento sobre las perspectivas para 2015, el FMI sólo habla de un crecimiento digno de tal nombre para EEUU, un 3,6% en 2015. El pronóstico para Alemania es del 1,3%, para Francia del 0,9% y para Italia del 0,4%. Para Japón, cuya economía entró en recesión en el tercer trimestre de 2014, las expectativas siguen siendo mínimas: un 0,6%.
La recuperación también está comprometida por la influencia de factores geopolíticos. La burguesía norteamericana sigue siendo una clase muy poderosa, con una gran fuerza política, económica, militar, y acumula una gran experiencia histórica. Pero en los últimos años, precisamente cuando pensaba que su poderío era más irresistible, ha sufrido reveses muy fuertes. Ha perdido influencia en el mundo; se ha debilitado frente a China en Oriente Medio, en Asia y América Latina; y en Europa del Este se ha enfrentado a Rusia por la hegemonía en Ucrania sin conseguir sus objetivos.
La quimera de más coordinación internacional y diplomacia para resolver la pugna entre las grandes potencias se hace patente. Los planes de rearme de China, Rusia, EEUU, la expansión de la OTAN a Europa del Este, el crecimiento del presupuesto militar de Japón, no son accidentes ni anécdotas,[3] sino el síntoma de una lucha despiadada. En 2013 se registraron 35 choques armados y se superó, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, la cantidad de personas forzadas a huir de sus países con 51,2 millones de refugiados en todo el mundo. Toda la barbarie de la que es capaz el imperialismo se vive en decenas de países, destruidos a bombazos y sometidos a una ruina completa.
protest against capitalismEl material inflamable en los cimientos del sistema sigue siendo muy abundante. Esto que para los marxistas es claro, para otros que se sitúan en el campo de la burguesía también empieza a serlo. Recientemente Paul Krugman escribió un artículo que tituló El valle de la desesperación: “(…) Todo esto hace pensar en algunas analogías históricas desagradables. Recordemos que esta es la segunda vez que hemos experimentado una crisis financiera global seguida por una prolongada recesión en todo el mundo. Entonces, como ahora, cualquier respuesta eficaz a la crisis fue bloqueada por las élites que exigían presupuestos equilibrados y divisas estables. Y el resultado final fue dejar el poder en manos de personas, por así decirlo, no muy agradables. No estoy insinuando que estemos al borde de repetir al pie de la letra la década de 1930, pero sí que afirmaría que los líderes políticos y de opinión tienen que afrontar el hecho de que nuestro actual sistema mundial no está funcionando bien para todos (…) Y van a pasar cosas malas si no hacemos algo al respecto”. 
La curva básica de las fuerzas productivas se inclina hacia abajo en su conjunto, y la inestabilidad política crónica, la polarización social, la desigualdad, la crisis de la democracia burguesa, las guerras y las revoluciones, dan el tono a este periodo histórico.

[1] Tyler Cowen, economista de la Universidad de George Mason y autor de Average is over, Adiós al ingreso promedio.
[3] Rusia gastará 503.000 millones de euros entre 2011-2020 para renovar el 70% de su armamento. Según datos del Instituto de investigación sobre la paz de Estocolmo (SIPRI) el presupuesto militar mundial de 2012 (el último disponible) es casi de 1,26 billones de euros, el 2,5% del PIB mundial y mayor que antes de 1989.

martes, 17 de febrero de 2015

REINO DE DIOS


BIENAVENTURANZAS


VIOLENCIA


ATEISMO


feriados 15


CRISTIANO


RELIGION


LA JUSTICIA


martes, 10 de febrero de 2015

LA REBELION DE LAS MUJERES QUE CONFECCIONAN TU ROPA HA COMENZADO


Algo se está moviendo entre las trabajadoras textiles de Bangalore y un documental lo cuenta. “Las costureras indias están iniciando una revolución. Yamuna y otras activistas han creado el Garment Labour Union, un sindicato textil íntegramente femenino que está consiguiendo cada vez más adhesiones en el estado de Tamil Nadu, donde se concentra la mayor parte de fábricas con trabajadoras procedentes de zonas rurales”. Por Alba Muñoz, para PlayGround Noticias

Por RedAcción - LP anred




“¿Hemos nacido para ser mujeres o costureras?”. Yamuna, que hace más de 20 años que trabaja en la industria textil de Bangalore, en la India, se hace esta pregunta. Hace poco decidió dejar de perder el tiempo pidiendo mejoras laborales sus jefes.
Ella y otras trabajadoras del taller de confección Goldenseam se dieron cuenta de que sólo existía un modo de que los patrones dejaran de explotarlas: enfrentarse directamente con ellos, perderles el miedo. “Los propietarios de las fábricas son cinco o diez… ¿pero cuántas somos nosotras? Miles y miles”.
Las costureras indias están iniciando una revolución. Yamuna y otras activistas han creado el Garment Labour Union, un sindicato textil íntegramente femenino que está consiguiendo cada vez más adhesiones en el estado de Tamil Nadu, donde se concentra la mayor parte de fábricas con trabajadoras procedentes de zonas rurales. Es allí donde grandes multinacionales desembarcaron para ahorrar en costes de producción y aumentar sus beneficios.
¿Y cómo conocemos a Yamuna? Hace escasos meses, un grupo de jóvenes catalanes fueron testigos de una huelga en la fábrica Goldenseam: 162 mujeres se sentaron en la entrada de la fábrica y se negaron a trabajar hasta que no se llegase a un acuerdo de mejora de las condiciones. Allí estaba Yamuna y otras activistas que han decidido declarar la guerra a sus patrones: "Ellos ganan mucho dinero y a nosotras no nos dan ningún valor. Eso es doloroso".
Los hombres se escondían, las mujeres gritaban, el miedo cambiaba de bando. Enric Escofet, Marc Soler, Eduard Valls y Cèlia Vila, todos ellos miembros de la pequeña productora audiovisual NoDustFilms, entendieron que estaban presenciando algo importante. Esto es lo que vieron.
NoDustFilms consiguió en Verkami 6.630 euros, más dinero del que había pedido, para producir Las Costuras de la Piel, un documental sobre la rebelión de las costureras de Bangalore cuyo preestreno será el próximo 6 de febrero en los cines Maldà de Barcelona. Cèlia Vila cuenta que descubrieron unas condiciones infrahumanas: "La raíz de todos sus problemas es la alta producción que se les impone. Se ven obligadas a cumplir jornadas laborales de 60 horas semanales y a hacer horas extra sabiendo que no las van a cobrar. Los ratos de descanso son muy breves, no pueden permitirse más de media hora para comer y tres minutos para tomar el té".
Las costureras trabajan en habitaciones sin luz ni ventilación, el calor hace que los productos químicos generen sensación de ahogo y hasta enfermedades como la tuberculosis. Además de la fatiga y la ansiedad por alcanzar la producción exigida, los supervisores, que acostumbran a ser hombres, las maltratan física y psicológicamente: “Nos riñen, insultan, nos amenazan con echarnos. Si protestamos, nos castigan a estar horas de pie”, les contó una de ellas.

Luchar es ilegal

Muchas dejan sus hogares engañadas con falsas expectativas. Los empresarios se aprovechan de la docilidad con la que la mayoría de ellas han sido educadas: "La condición social de la mujer en la India es de completa sumisión y fidelidad, primero a sus padres y después a su marido. Son más fáciles de explotar y muy pocas se atreven a denunciar las condiciones en las que trabajan", explica Escofet.
Además, pertenecer a un sindicato es ilegal en muchas fábricas del sector de la confección. Los llamados comités de ayuda están formados por trabajadoras concretas, sin formación política ni legal, elegidas para no generar problemas: "Las mujeres que se quejan o reivindican un trato mejor son humilladas públicamente, reciben castigos físicos y hasta rebajas de sueldo".
"En ocasiones, los supervisores llegan a llamar a la policía para que retenga a las trabajadoras y sufran la vergüenza y el desprecio de ser detenidas sin ningún motivo". También son habituales las listas negras: cualquier mujer rebelde corre el peligro de no ser contratada nunca más por ninguna otra fábrica de la Bangalore. Muchas aún sufren las consecuencias psíquicas de las amenazas.

Mujeres deslocalizadas

"¿Es esto vivir? Las relaciones humanas están regidas por el dinero. Los ricos tienen el poder y los pobres estamos mal vistos". Así resume Yamuna el funcionamiento de la economía globalizada. Desde que 248 personas murieron al derrumbarse un taller de Bangladesh en abril de 2013, los consumidores occidentales son más conscientes de la procedencia de las prendas baratas que visten.
Los gigantes de este sector entendieron hace tiempo que localizar la producción en países como India, Bangladesh, China o Indonesia aumenta sus beneficios de forma exponencial. Por cada trabajador dispuesto a cobrar una miseria, se facturan miles de euros más.
En el caso de la India, en 2004 se firmó un acuerdo, el Multi Fibre Agreement, que da plena libertad a los empresarios: "Este acuerdo ha propiciado que los países productores entren en competencia directa entre ellos y cambien sus estrategias para poder ofrecer precios aún más bajos a las multinacionales para quedarse con los encargos. Lo que aún convierte las condiciones en más miserables".

"Basta a todo"

Más del 50% de los indios considera que la violencia contra las mujeres forma parte de una familia feliz. Hace escasos días, el parlamentario Sakshi Maharaj dijo que todas las hindús "deben producir al menos 4 hijos" especialmente grave en este campo. Sin embargo, cada vez hay más denuncias: según la policía de Nueva Delhi, en 2014 las demandas por delitos contra las mujer han aumentado un 18% y de violaciones un 31%.

Parece evidente que cada vez más mujeres indias se enfrentan a los hombres, ya sean sus maridos o sus capataces. La mayor parte de las protagonistas de Las Costuras de la Piel han sido también víctimas de violencia sexista: "Sufren una triple discriminación: social, económica y de género", cuenta Vila.
Su situación no es solo consecuencia de las precarias condiciones laborales: "La sociedad siempre las ha tratado mal. Muchas reconocen que han padecido malos tratos y agresiones sexuales por parte de sus maridos. En general, los hombres las consideran indignas de confianza y libertad".
Sería precipitado hablar de revolución obrera en los talleres textiles de Asia. Sin embargo, la unión femenina está aumentando y empieza a tener sus efectos en forma de grupos de autodefensa, asociaciones y sindicatos.
De repente, las mujeres son sujetos políticos influyentes y se han vuelto peligrosas: "Gracias a ellas se están implementando medidas para limitar los abusos y reforzar el papel de los sindicatos dentro de las fábricas". No obstante, el camino hacia la dignidad apenas acaba de empezar y no van a ponérselo fácil.
La planta de la fábrica Goldenseam, donde se inició la huelga, ha sido clausurada.
Nota Publicada en PlayGround Noticias, el lunes 19 de enero de 2015

domingo, 8 de febrero de 2015

GUERRA CONTRA PARAGUAY HOY

La guerra contra el Paraguay, hoy

1861-1865: Guerra civil norteamericana. El Norte industrialista de Lincoln derrota al Sur algodonero de Jefferson Davis.
El Sur (gran proveedor de algodón y tabaco para Inglaterra, de la que importaba hasta la vajilla de las grandes familias) queda destruido. Inglaterra pierde a uno de sus proveedores privilegiados. Sobre todo falta algodón. Los ingleses miran el mapa del mundo y se preguntan: ¿dónde hay algodón?
Respuesta: En el Paraguay, país esencialmente estatista y proteccionista. Sarmiento lo llama “la China de América”. Inglaterra arregla con Brasil y Argentina el Tratado de la Triple Alianza. Argentina hace la guerra al Paraguay, no como dice nuestra historia liberal oligárquica (o sea, porque Solano López atacó dos lanchones), sino porque el Sur perdió la guerra, Inglaterra se quedó sin algodón y necesita importarlo urgentemente de otro lado. En ese momento el algodón valía para Inglaterra lo que vale hoy el petróleo para EE.UU. Los dos lanchones que el Paraguay le hundió son el Pearl Harbour de Mitre, sus Torres Gemelas. El gran pretexto para entrar en una guerra que valoraba como imprescindible.
Es, en rigor, necesario plantear esta situación porque nadie lo hace. El fin de la Guerra de Secesión norteamericana determina –por medio de la derrota catastrófica del Sur– la empresa de la Guerra contra el Paraguay. Brasil, aliado natural de Inglaterra, acepta con entusiasmo. Mitre, enemigo feroz de López y de los caudillos del interior mediterráneo, tiene también que intervenir. El Uruguay se suma.
¿Por qué Inglaterra requiere tan imperiosamente de algodón? Veamos: ¿Cuánto vale un obrero? ¿Cuál debe ser su salario? Respuesta que da Marx en El Capital: el salario de un obrero es el equivalente del valor necesario para mantenerlo con vida y trabajando. Principal gasto del obrero: comida y vestimenta. ¿Cómo bajar los salarios y aumentar la ganancia? Reduciendo los costos de las materias primas. Para la ropa el algodón es esencial. Eso permitirá mantener los salarios y, a la vez, aumentar la tasa de ganancia.
Ergo, si el Sur murió, traer el algodón de Paraguay. Si no lo quiere entregar: hacerle la guerra. ¿No es curioso y notable que la Guerra Civil Norteamericana termine en 1865 y en ese mismo año empiece la del Paraguay? No, tiene una coherencia absoluta. Ya lo vimos. Pero Inglaterra, aunque financie la guerra y ayude con armamentos, no puede intervenir directamente. Por tanto, la Guerra la harán sus aliados latinoamericanos: Buenos Aires, Brasil y Uruguay. Para Mitre, además, esa guerra implica la otra, la que empezó después de Pavón, la que llamó “guerra de policía”, el exterminio de las montoneras gauchas, que respetaban y respaldaban al Paraguay de López, al que no veían como un “país extranjero”. Para los gauchos de Varela eran más hermanos los paraguayos que la elite de Buenos Aires.
Fundamental en todo esto: la traición del federalismo mesopotámico de Urquiza al federalismo mediterráneo de Varela. Y al proyecto de desarrollo autónomo bajo control del Estado proteccionista paraguayo.
La situación argentina es muy original. Si Urquiza se ponía del lado de los federales (que, históricamente, eran sus compadres), si Urquiza veía en Mitre otro Rosas, si conservaba su ambición y quería volver a ponerse al frente de la Confederación Argentina, ahora con el respaldo de Solano López y todo el federalismo, si marchaba otra vez sobre Buenos Aires, mucho habría cambiado. Hay aquí un acontecimiento fascinante: papel de la parte (el individuo Urquiza) en la totalidad (la Historia). ¿Y si Urquiza no se dejaba comprar?
No existía esa alternativa. La modernidad argentina sólo podía realizarse con el respaldo británico. Fue, de esta forma, una modernidad neocolonial. Inglaterra nunca habría negociado con Urquiza y Varela y López. La elite porteña le caía mejor. Eran señores con modales burgueses. Eran educados, no bárbaros. Aun Urquiza debe haber visto demasiado grande la tarea de negociar con Inglaterra el desarrollo neocolonial del país. Prefirió irse a su casa y dejar la gran tarea a Buenos Aires. No era Rosas. Que mantuvo al país ajeno a la invasión “civilizadora” durante veintidós años, aunque sin saber modernizarlo por su cuenta. El que lo hizo fue Solano López, en el Paraguay, con proteccionismo e intervención estatal. Mitre fue muy exacto cuando les dijo a sus soldados que en sus bayonetas llevaban el librecambio. Así, la Guerra del Paraguay fue la guerra entre el librecambio (que hoy llamaríamos economía de mercado) de Buenos Aires y el proteccionismo (que hoy llamaríamos intervencionismo de Estado) del Paraguay. El librecambio de Buenos Aires arruinaba a las provincias mediterráneas, enriquecía (en tanto socio subalterno) al litoral mesopotámico que manejaba Urquiza y requería aniquilar al Paraguay de López, no sólo por el algodón británico, sino por el ejemplo malquerido de su proteccionismo estatal.
El Paraguay queda arrasado, como el Sur. Pero Mitre no es Lincoln. Escribe Alberdi: “La revolución en Norte América ha tenido un triunfo de civilización y progreso; en el Plata, de feudalismo y retroceso. Lincoln ha muerto por la libertad de los negros en América: Mitre expone hoy su vida por la esclavitud de los negros, como aliado del Brasil. Lincoln era el instrumento providencial de la república; Mitre lo es de la monarquía esclavizante del Brasil (...) Mitre es el Jefferson Davis del Plata, sin el coraje y la franqueza del ex-presidente del Sud” (Póstumos V, Cap. XXXVI).
Toda América latina (todos los países que han optado y siguen empecinadamente optando por un régimen económico proteccionista, con intervencionismo estatal de mercado y democracia política) semeja hoy la situación del Paraguay en el siglo XIX. Como en Argentina, y en América latina toda, triunfó el Sur y no Lincoln, triunfaron, decimos, las elites centrales aliadas al imperio y entregadas a la economía liberal del monocultivo exportador y, por tanto, antiestatista. Son ellas, entonces, hoy en la oposición, las que tienen que renegar de esos estados nacionales intervencionistas y de espíritu distributivo. El Occidente capitalista (bajo la hegemonía de Estados Unidos) tiene que volver a instaurar el neoliberalismo de mercado (eso que, en Mitre, era el librecambio) para llevar a cabo sus formidables negocios de la década del ’90 bajo las regulaciones de los diez puntos de John Williamson, el inspirador, el teórico del Consenso de Washington. Con otras caras, con otros métodos, con otros muertos, con una prensa que entonces no existía (Mitre fundaría La Nación en 1870, año en que terminaba triunfal la Guerra contra el Paraguay) y hoy es el ariete más agudo con que se ataca la estabilidad de los gobiernos proteccionistas, la Guerra contra el Paraguay (que es una guerra del Occidente capitalista contra la protección de la libertad, la economía y el Estado de los países sudamericanos) se sigue desplegando ante nuestros ojos.
Por José Pablo Feinmann. 
Pagina12

miércoles, 28 de enero de 2015

CONEXION SAUDITA. ROL ANGLOSAUDI EN EL RIESGO DE GUERRA GLOBAL.




Anticipo de libro El retorno del yihadismo, de Patrick Cockburn. El texto que sigue es un pasaje del primer capítulo del nuevo libro de Patrick Cockburn, corresponsal del diario británico The Independent y uno de los mayores especialistas en el mundo del denominado grupo fundamentalista Ejército Islámico de Irak y el Levante, facción terrorista que hoy domina buena parte del espacio territorial de Siria e Irak.
Patrick Cockburn. Periodista y escritor

Hay algunos aspectos extraordinarios de la actual política estadounidense en relación con Irak y Siria que, sorprendentemente, están llamando muy poco la atención. En Irak, Estados Unidos está realizando ataques aéreos y enviando asesores e instructores para tratar de contrarrestar el avance del Estado Islámico de Irak y Siria (más conocido como ISIS) en Erbil, la capital de Kurdistán. Presumiblemente, Estados Unidos haría lo mismo si el ISIS rodeara o atacara Bagdad. Pero la política de Washington en relación con Siria es exactamente la contraria; en este país los principales adversarios del ISIS son el gobierno sirio y los kurdos sirios en los enclaves del norte. Ambos son atacados por el ISIS, que se han apoderado de cerca de un tercio del territorio, incluyendo la mayor parte de las instalaciones de producción de petróleo y gas. Pero la política de Estados Unidos, de Europa, de Arabia Saudita y de los estados árabes del Golfo es el derrocamiento del presidente Bashar al Assad; también lo es la política del ISIS y los demás yihadistas que están combatiendo en Siria. Si cayera Assad, se beneficiaría el ISIS, ya que está derrotando o absorbiendo al resto de la oposición armada del gobierno sirio. En Washington y en todas partes se supone la existencia de una oposición siria de carácter “moderado” ayudada por EE.UU., Qatar, Turquía y los saudíes. Sin embargo, esta oposición es cada día más débil. Pronto, el nuevo califato se puede extender desde la frontera iraní hasta el Mediterráneo, y la única fuerza que podría hacer que esto no sucediera es el ejército sirio. La realidad de la política estadounidense es apoyar al gobierno de Irak –pero no a Siria– contra el ISIS. Pero una de las razones de que el ISIS haya crecido tan vigorosamente en Irak es por su capacidad de extraer recursos y combatientes de Siria. Ahora, el consenso entre los políticos y los medios en Occidente es que no todo lo que ha ido mal en Irak se debe al primer ministro Nouri al Maliki. En los dos últimos años, políticos iraquíes han estado diciéndome que era inevitable que el apoyo extranjero a la revuelta sunita en Siria terminaría desestabilizando también su país. Eso es lo que está pasando ahora. Mediante sus contradicciones políticas en estos dos países, Estados Unidos ha asegurado el fortalecimiento del ISIS en Irak con combatientes procedentes de Siria, y viceversa. De momento, Washington ha conseguido que no se lo culpabilice por el crecimiento del ISIS haciendo que todas las críticas recaigan sobre el gobierno iraquí. En los hechos, ha creado una situación en la que el ISIS puede sobrevivir y bien podría prosperar. El uso de la marca al Qaeda. En general, el fuerte aumento de la fuerza y la importancia de la organización yihadista en Siria e Irak no han sido reconocidos por los políticos y los medios de Occidente hasta hace muy poco tiempo. Una razón de peso para esto es que los gobiernos occidentales y sus fuerzas de seguridad tienen una visión muy estrecha de la amenaza yihadista y la atribuyen sólo a los grupos controlados por Al Qaeda central, o “corazón” de Al Qaeda. Esto les permite mostrar un imagen mucho más optimista de sus éxitos en la así llamada guerra contra el terror que lo que puede verificarse sobre el terreno. De hecho, la idea de que los únicos yihadistas que deben preocupar son aquellos que tienen la bendición oficial de Al Qaeda es ingenua y engañosa. Ignora el hecho de que, por ejemplo, el ISIS ha sido criticado por Ayman al Zahuahiri, el jefe de Al Qaeda, por ser excesivamente violento y sectario. Después de conversar con un jefe intermedio de los rebeldes yihadistas sirios sin afiliación directa a Al Qaeda en el sudeste de Turquía a comienzos de este año, una fuente me dijo que “todos ellos, sin excepción, expresan su entusiasmo por los ataques del 11-S, y esperan que lo mismo pueda ocurrir en Europa”. Grupos yihadistas cercanos a Al Qaeda han sido etiquetados de moderados después de que sus acciones fueran consideradas como de apoyo a los objetivos políticos de Estados Unidos. En Siria, los estadounidenses respaldaron un plan diseñado por Arabia Saudita para construir un “frente sur” con base en Jordania que sería contrario al gobierno de Assad y, al mismo tiempo, hostil con los grupos rebeldes al estilo Al Qaeda en el norte y el este. La intención es que la poderosa pero supuestamente moderada Brigada Yarmouk, de la que se informa de que hay planes para que reciba misiles antiaéreos de Arabia Saudita, sería la columna vertebral de esta nueva formación de combate. Pero existen numerosos videos que muestran que frecuentemente la Brigada Yarmouk ha combatido codo a codo con la organización JAN, afiliada oficial de Al Qaeda. A partir de esto, es posible que, en el fragor de la batalla, estos dos grupos compartieran municiones y que Washington estuviera permitiendo que armamento avanzado llegase a manos de su enemigo mortal. Algunos oficiales iraquíes confirmaron que ellos han capturado armas sofisticadas que estaban en manos de combatientes del ISIS en Irak, armas que en su origen habían sido proporcionadas por potencias extranjeras a grupos sirios considerados como contrarios a Al Qaeda. El nombre de Al Qaeda siempre se ha aplicado con mucha flexibilidad en la identificación del enemigo. En 2003 y 2004, en Irak, mientras crecía la oposición armada iraquí a la ocupación anglo-estadounidense, los oficiales de EE.UU. atribuyeron a Al Qaeda la mayor parte de los ataques sufridos, a pesar de que muchos de ellos habían sido realizados por grupos nacionalistas y baasistas. Propaganda como ésta ayudó a que cerca del 60 por ciento de los votantes estadounidenses antes de la invasión de Irak se convenciera de la existencia de una conexión entre Saddam Hussein y los responsables de los atentados del 11-S, independientemente de la ausencia de cualquier prueba en ese sentido. En el mismo Irak, y sin duda en todo el mundo musulmán, esas acusaciones beneficiaron a Al Qaeda, porque le atribuyeron un papel exagerado en la resistencia contra la ocupación anglo-estadounidense. Precisamente, en 2011, la táctica opuesta –muy al estilo de las public relations– fue empleada por los gobiernos occidentales en Libia, donde cualquier similitud entre Al Qaeda y los rebeldes respaldados por la OTAN en su lucha contra Muammar Khadafi fue minimizada. Sólo fueron considerados peligrosos aquellos grupos yihadistas que tenían un vínculo operacional directo con el “corazón” de Al Qaeda de Osama Bin Laden. La falsedad de la ficción de que los yihadistas en Libia contrarios a Khadafi eran menos peligrosos que aquellos que estaban en contacto directo con Al Qaeda fue expuesta con crudeza –si bien trágicamente– en septiembre de 2012, cuando el embajador estadounidense Chris Stevens fue asesinado en Bengazi por los yihadistas. Estos yihadistas eran los mismos que habían sido ensalzados por los gobiernos occidentales y los medios por su desempeño en el alzamiento contra Khadafi. Al Qaeda imaginada como la mafia. Más que una organización, Al Qaeda es una idea, y esto viene siendo así desde hace mucho tiempo. Durante un periodo de cinco años a partir de 1996, Al Qaeda ha tenido cuadros, recursos y campos de entrenamiento en Afganistán, pero fueron eliminados después de la derrota del Talibán en 2001. Desde entonces, Al Qaeda se ha convertido sobre todo en una convocatoria, un conjunto de creencias islámicas centradas en la creación de un estado islámico, la imposición de la sharia, el regreso a las costumbres del islam, la sumisión de las mujeres y la guerra sagrada contra otros musulmanes, particularmente los chiitas, a quienes se los considera unos herejes merecedores de la muerte. En el centro de esta doctrina guerrera, el énfasis está puesto en el sacrificio personal y el martirio como símbolos de la fe religiosa y el compromiso. Esto ha resultado en la utilización de creyentes sin entrenamiento, pero fanáticos, para realizar atentados suicidas con explosivos que tienen un efecto devastador. El interés de Estados Unidos y otros gobiernos siempre ha sido el que Al Qaeda sea visto como una organización poseedora de una estructura de mando y control parecida a un mini Pentágono, o como la de la mafia en EE.UU. Esta es una imagen que resulta reconfortante para el público porque los grupos organizados, por demoníacos que puedan ser, pueden ser perseguidos y eliminados, bien mediante la cárcel o bien mediante la muerte. La realidad de un movimiento en el que cada adherente ha sido reclutado por él mismo y que puede aparecer en cualquier lugar geográfico es mucho más alarmante. Hace 12 años, el agrupamiento de militantes realizado por Osama Bin Laden, que no se llamó Al Qaeda hasta después del 11-S, era sólo uno más de los muchos grupos yihadistas. Pero hoy sus ideas y sus métodos predominan entre los yihadistas debido al prestigio y la publicidad que le significó la destrucción de las Torres Gemelas, la guerra de Irak y la demonización que de él hizo Washington cuando lo declaró el origen de todos los males de Estados Unidos. En esos días, disminuyeron las diferencias entre las creencias de los yihadistas, más allá de su vinculación formal con la central de al Qaeda. No debe sorprender a nadie el hecho de que los gobiernos occidentales prefieran la imagen de fantasía de Al Qaeda, ya que eso les permite vanagloriarse de una victoria cuando consiguen asesinar a alguno de sus miembros o aliados más conocidos. A menudo, a los eliminados se les asigna un rango cuasi militar –como “jefe de operaciones”– para realzar la significación de su deceso. La culminación de este aspecto tan publicitado como irrelevante de la “guerra contra el terror” fue el asesinato de Bin Laden en Abbottabad, Pakistán, en 2011. Eso le permitió al presidente Obama pavonearse ante el público por ser el hombre que había presidido la cacería del líder de Al Qaeda. Sin embargo, en la práctica esa muerte ha tenido un impacto muy pequeño en los grupos yihadistas al estilo de Al Qaeda, cuya mayor expansión empezó a darse a partir de entonces. Ignorar el papel de Arabia Saudita y de Pakistán. La decisión clave que permitió la supervivencia de Al Qaeda, y más tarde su expansión, se tomó en las horas que se sucedieron inmediatamente después del los atentados del 11-S. Casi todos los aspectos significativos del proyecto de estrellar aviones contra la Torres Gemelas y otros edificios icónicos de Estados Unidos condujeron hacia Arabia Saudita. Bin Laden era integrante de la elite saudita y su padre había estado estrechamente asociado con la monarquía de Arabia Saudita. El informe oficial del 11-S, citando a su vez un informe de la CIA de 2002, dice que Al Qaeda se financiaba gracias a “una variedad de donantes y fundaciones, principalmente de los países del Golfo y particularmente de Arabia Saudita”. Los investigadores del informe señalan repetidamente que su acceso era limitado o negado cuando se trataba de obtener información en Arabia Saudita. Aun así, aparentemente el presidente Bush nunca consideró siquiera la posibilidad de hacer responsables a los sauditas de lo sucedido. La salida de importantes súbditos sauditas, entre ellos familiares de Bin Laden, de Estados Unidos fue facilitada por el gobierno estadounidense en los días que siguieron al 11-S. Muy significativamente, las 28 páginas del Informe de la Comisión del 11-S referidas a las relaciones entre los atacantes y Arabia Saudita fueron eliminadas y nunca se publicaron, a pesar de que el presidente Obama prometió que se haría; se esgrimió la justificación de la seguridad nacional. En 2009, ocho años después del 11-S, un cable de la secretaria de estado de EE.UU., Hillary Clinton, desvelado por el WikiLeaks, se quejaba de que los donantes de Arabia Saudita constituían la principal fuente de financiación de los grupos terroristas sunitas de todo el mundo. Pero a pesar de esta admisión de carácter privado, Estados Unidos y Europa siguieron mostrándose indiferentes ante los predicadores sauditas cuyo mensaje –que llegaba a millones de televidentes satelitales, seguidores de YouTube y de Twitter–, llamaban al asesinato de los chiitas por su herejía. Estos llamados se hacían mientras las bombas de Al Qaeda asesinaban a los habitantes de los barrios chiitas de Irak. En un subtítulo de otro cable del Departamento de Estado del mismo año se podía leer: “¿Es el anti chiitaísmo la política exterior de Arabia Saudita?”. Hoy día, cinco años después, los grupos apoyados por los sauditas ostentan el récord de extremo sectarismo contra los musulmanes no sunitas. Pakistán, o más bien la inteligencia militar pakistaní bajo la forma de Inteligencia Interservicios (ISI, por sus siglas en inglés), es el otro padre de Al Qaeda –el Talibán– y de los movimientos yihadistas en general. Cuando el Talibán fue deshecho por el bombardeo estadounidense de 2001, sus fuerzas en el norte de Afganistán fueron atrapadas por fuerzas anti Talibán. Antes de su rendición, centenares de miembros de la ICI, instructores militares y asesores fueron evacuados apresuradamente por aire. A pesar de la clarísima evidencia del patrocinio ICI del Talibán, y en general de los yihadíes, Washington se negó a enfrentar a Pakistán, dejando así el camino expedito para el resurgimiento del Talibán después de 2003, algo que ni EE.UU. ni la OTAN han sido capaces de revertir. La “guerra contra el terror” ha fracasado porque no se ha dirigido contra los movimientos yihadistas como un todo ni ha apuntado contra Arabia Saudita y Pakistán, los dos países que han alimentado el yihadismo tanto en su condición de creencia como de movimiento. Estados Unidos no lo hizo porque esos dos países eran aliados importantes y no quiere malquistarse con ellos. Arabia Saudita es un importantísimo mercado para la industria bélica estadounidense y los sauditas han cultivado –en ocasiones, comprado– la amistad de influyentes miembros de su establishmet político. Pakistán es una potencia nuclear con una población de 180 millones de habitantes y un poder militar estrechamente vinculado con el Pentágono. El espectacular resurgimiento de Al Qaeda y sus filiales se ha dado a pesar de la enorme expansión de los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos y de sus respectivos presupuestos después del 11-S. Desde entonces, Estados Unidos, seguido de cerca por Gran Bretaña, ha combatido guerras en Afganistán e Irak y adoptado políticas propias de estados policiales, como la prisión sin proceso judicial, la tortura y el espionaje de sus propios ciudadanos. Los gobiernos han llevado adelante su “guerra contra el terror” diciendo sin rodeos que los derechos del ciudadano deben sacrificarse en aras de la seguridad para todos. Frente a estas tan discutibles medidas de seguridad, los movimientos contra los cuales están dirigidas estas medidas no han sido derrotados; muy por el contrario, se han hecho más fuertes. En los tiempos del 11-S, Al Qaeda era una organización pequeña y bastante ineficaz; a comienzos de 2014, los grupos al estilo de Al Qaeda eran numerosos y vigorosos. En otras palabras, la “guerra contra el terror”, cuyas líneas maestras eran las adecuadas para un paisaje político como el del mundo de 2001, ha fallado sin paliativos. Hasta la caída de Mosul, nadie se había apercibido de ello. 

Miradas al SUR. Septiembre 2014